En Pico dicen que la justicia es rehén de las internas políticas

Los partidos políticos están en meses sensibles para la imágen pública, antes de las elecciones legislativas. Algunas voces cercanas al ámbito judicial consideran que los juicios a jueces y fiscales tienen como objetivo “calmar a la población” que pide respuestas ante la inseguridad.
Una fuente cercana al Poder Judicial y con influencia en el foro de abogados local indicó que la Justicia está siendo “rehén” de las internas políticas. La fustigación a través de dichos policiales y la amenaza del juicio político o del jury, podrían ser -según esta visión- una estrategia para “congraciarse con la sociedad en época de elecciones”.
Procuradores de todo el país llegaron a La Pampa en el marco del juicio político que enfrenta el procurador general de la provincia, Mario Bongianino. Así el Poder Legislativo está evaluando el desempeño del funcionario judicial, pero conforme un trascendido esa “bajada” no se hubiera dado si los procuradores pensaran que las acciones del juicio pueden prosperar. Para algunos esta situación ha sido, al igual que el pedido del jury al Fiscal General Carlos Salinas, “un circo” para entretener a la población pampeana sin perjudicar a la clase política que se prepara para las elecciones legislativas de octubre.
Los dichos del jefe de la Unidad Regional II, Carlos Chico, todavía hacen eco en los Tribunales piquense. En el acto de asunción de nuevas autoridades de la Comisaría Departamental de Parera, realizado el pasado martes, Chico dijo que durante la última reunión realizada en General Pico con el procurador general y los fiscales una de las cosas que querían plantear era que “algunas condenas no se daban con la dureza que merecían”. Esas palabras no pasaron inadvertidas, y la fuente consultada expresó que comentarios como ese pueden ser considerados como una “falta a la investidura de los jueces” y desencadenar la solicitud de un sumario administrativo. Además, destacó que para que la Policía realice de forma pública afirmaciones de ese tipo debe haber por detrás un poder político que la sostenga.

Dilataciones.
Por otro lado, la jubilación del fiscal Salinas, el retiro del fiscal Aberásturi y la falta de recursos humanos siguen siendo una preocupación. “Hay vacantes que no se cubren por las dilataciones en el tiempo que se toma el Poder Ejecutivo”, manifestó la fuente consultada. El juez de Control, Horacio Tolosa, sigue de licencia, y lo subroga Diego Ambrogetti, quien ya lleva casi dos años como “suplente”. Pablo Díaz Lacava, era uno de los magistrados del Juzgado Residual, pero asumió en noviembre en la Cámara del Tribunal Oral en lo Criminal Federal de La Pampa. El fiscal Carlos Diego permanece con licencia médica. Y se podrían seguir mencionando otras vacantes o ausencias que influyen en la cantidad de personas que deben llevar a cabo todas las tareas dentro de Tribunales.
El reclamo por la necesidad de una Policía Judicial, sigue estando presente en la sede de la Justicia. La puja para distribuir culpas luego del caso Viale, mostró que fiscales y policías no acordaban acerca de las responsabilidades por las acciones que se sucedieron en la investigación. La existencia de una Policía Judicial eliminaría este conflicto. En Buenos Aires este año ya hay atisbos de un proyecto para crear una fuerza así dentro del Poder Judicial.