Encuentro de cetrería declarado de interés municipal

COLONIA BARON: HOTELES COLMADOS POR CETREROS DEL PAIS Y CHILENOS

La subsecretaria de Turismo, Carmen Bertone, mostró interés en apoyar “un producto turístico distinto” que también identifica a La Pampa. Un especialista aseguró: “El impacto cinegético es mínimo”.
Los hoteles, hospedajes y albergues de Colonia Barón y Winifreda están ocupados desde el viernes en un 100% por cetreros de distintas provincias y de Chile, que arribaron a la primera localidad pampeana mencionada para participar del IV Encuentro Internacional de Cetrería, que culmina hoy.
La novedad la dio a conocer la Subsecretaria de Turismo, Carmen Bertone, tras culminar el acto de apertura oficial del evento, que fue declarado de interés municipal por la intendenta local, Sonia Luengo, y cuenta con la presencia del representante de la Asociación Internacional de Cetrería para América Latina, Henrique Rezende, proveniente de Misiones.
“La intendenta de Barón me decía que los hoteles del pueblo, de Winifreda y otros lugares de la provincia están ocupados por la gente que viene a este encuentro, que para nosotros es muy bueno porque concebimos al turismo como una actividad económica”, expresó Bertone en diálogo con LA ARENA.
“Estamos muy contentos porque es un actividad distinta a la que podemos acompañar y puede identificar a La Pampa como un producto turístico más, que nos cuesta muchísimo armar; pero dentro de un mes o dos estamos lanzando el producto Avistaje de Aves en la reserva natural Parque Luro, Jardín Botánico de Toay y Laguna Arocena de General Pico. Tenemos 125 especies de aves para mostrar en distintos ambientes naturales”, indicó la funcionaria.

“Lugar ideal”.
Rezende dijo que Colonia Barón “es un lugar ideal” para los encuentros de cetrería por su ubicación geográfica y porque dispone de campos para practicar la caza de liebres y perdices con aves rapaces.
Consultado sobre cuántos cetreros hay en el país, respondió que son entre 90 y 100 los que practican realmente la cetrería y las aves que más utilizan son el gavilán mixto y los halcones aplomados y en segundo lugar los halcones peregrinos y las águilas moras.
Sobre si la cetrería es resistida por las asociaciones protectoras de animales, contestó: “El impacto cinegético es cero porque si un halcón caza una perdiz no afecta en nada. El principal problema son las rapaces que se emplean, el origen de las aves tiene que ser legal, ahí es donde hay cierta resistencia de las autoridades porque hay pocos criaderos de rapaces en el país”.
“Lo primero que se hace en estos encuentros es el registro de las aves presentando la documentación de cada una. Aparte, transportarlas de una provincia a otra sin papeles es imposible, yo de misiones hasta acá tengo diez controles de Gendarmería y traje un halcón peregrino, que me acompaña hace siete años, y tengo el primer criadero autorizado de halcones peregrinos en el país desde hace más de 20 años”, agregó.
Puede ser “chocante” ver que las aves tienen sus patas atadas, pero “es por seguridad, para que ellas no se lastimen, no se golpeen. No viven en un estado de cautividad como en un zoológico porque vuelan sueltas y tranquilamente pueden irse hacia cualquier lado, sin embargo vuelven porque hay una relación simbiótica entre el ave y el cetrero. Además, en el campo es emocionante ver cuando el halcón captura la presa o cuando ésta lo elude y escapa”, finalizó Rezende.

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