Enfrentamiento entre vecinos y la policía en General Pico

Una intervención policial tras una denuncia por ruidos molestos culminó con enfrentamientos con un grupo de jóvenes del barrio que recibieron a los efectivos con botellazos, piedrazos y amenazas. Debieron intervenir más de 20 uniformados. Buscan a dos individuos.
Un numeroso grupo de policías realizó ayer a la mañana una nueva intervención en el Barrio Malvinas 2 de esta ciudad. Una denuncia por ruidos molestos derivó en un enfrentamiento entre uniformados y un grupo de vecinos con evidentes problemas de convivir en comunidad.
La denuncia fue anónima, radicada cerca de las 8.30 por un vecino que dijo que desde las 2 no podía conciliar el sueño. Es que en una casa contigua tenían la música a un volumen muy alto. La llegada de los efectivos desató un nuevo conflicto con jóvenes del barrio.
Al arribar los uniformados al domicilio señalado por la denuncia, la propietaria accedió a bajar el volumen, no sin antes señalar a otra casa donde también tenían ocurría lo mismo, incluso más ruidoso del que ella estaba utilizando.
Cuando los policías se dirigieron al otro domicilio, llamaron a la puerta y un joven que se identificó como el dueño de casa se resistió a cumplir con el pedido de bajar el volumen. Su negativa se transformó en resistencia cuando quisieron demorarlo. El vecino se abrazó a una columna de alumbrado y a los gritos convocó a sus amigos a que lo liberaran del asedio policial.
Esta situación obligó a convocar a más efectivos que concurrieron a colaborar con los que ya estaban en el procedimiento. En momentos en que los policías se aprestaban a concretar la demora del muchacho que resistía su detención, amigas del joven salieron de la casa blandiendo cuellos de botellas rotos con los que amenazaron a los agentes.
A las mujeres con las botellas rotas se sumaron otras y algunos muchachos que arrojaban piedras, trozos de mampostería, palos y botellas al grupo de policías. Producto de esta pedrea, un agente sufrió la rotura de su casco y una lesión leve en el cuero cabelludo, aunque su herida no requirió atención especializada. El herido concurrió al hospital en procura del certificado médico.

Postas de goma.
La lluvia de piedras decantó en la reacción de los policías que, haciendo uso de escopetas, dispararon postas de goma anti-tumulto contra el grupo de agresores. El comisario Cristian Dupuy, jefe de la Comisaría Tercera, no descartó la posibilidad que aparecieran mujeres heridas por los disparos luego de finalizada la intervención policial, debido a que las mujeres ocupaban el frente de ataque de los provocadores.
La utilización de las escopetas dispersó a los revoltosos y neutralizó las agresiones que sufrían los policías. Aprovechando el tumulto, los dos jóvenes apuntados como responsables y disparadores del incidente, alcanzaron a fugarse del lugar saltando cercos y tapiales.
El comisario Dupuy advirtió anoche que, de un momento a otro, se produciría la detención de los dos provocadores, en virtud de la clara identificación lograda. Ambos son mayores de edad y poseen varios antecedentes penales.

No son todos.
Dupuy reflexionó que no es apropiado señalar que todo el barrio Malvinas 2 está ocupado por revoltosos que resisten la presencia policial. El funcionario policial apuntó que son algunos grupos perfectamente individualizados, que abusan de las bebidas alcohólicas, los que no comprenden lo que implica vivir en un barrio como ese, provocan disturbios y luego resisten la intervención policial.
El uniformado precisó que es necesaria una tarea conjunta de todos los agentes del Estado, incluida la Justicia, para que no sea la Policía la única que se hace presente ante un conflicto vecinal de estas características. “Alguien tiene que estar antes que el problema surja, para cuando llegamos nosotros ya es tarde y sólo nos queda neutralizar a los inadaptados”, aseguró Dupuy.