Festejo en la biblioteca

LECTURA Y TRABAJO SOLIDARIO

(General Pico) – La Biblioteca “Silvia Ramos” de la Cooperativa Regional de Electricidad (Corpico), celebró ayer el décimo aniversario de su creación con un breve y sencillo acto que se llevó a cabo en las instalaciones del Salón de Usos Múltiples del Correccional Abierto.
Marta Hondere, que hace ocho años que está al frente de este espacio cultural de la entidad piquense, y que trabaja junto a Patricia Bera, que está desde el comienzo, resaltó la apertura hacia la comunidad que tiene la Biblioteca y destacó el trabajo solidario y social del que participa. Además subrayó que se fomenta la creación de bibliotecas barriales y también se trabaja en la generación de contenidos y en la reconstrucción de la historia local y regional.
La Biblioteca comenzó a funcionar hace más de una década de manera informal en una de las salas de la sede de la Corpico, sobre la calle 11 entre 10 y 8. Luego se le adosaron cerca de mil libros que tenía la Biblioteca “Padre Roque” de la Capilla San José, tras su cierre.
En enero del 2007 se comenzó a acondicionar el espacio que hoy ocupa en la calle 104 entre 13 y 11, junto a la sede de Apysu, y el 5 de mayo se inauguró de manera formal la Biblioteca que fue dirigida durante los primeros dos años, por Susana Marsiglio. A partir del 21 de noviembre de 2014 adoptó el nombre de “Biblioteca Silvia Ramos”
En la actualidad este espacio de la Cooperativa local cuenta con cerca de 16 mil ejemplares distribuidos en la sala de literatura infantil, la de literatura argentina, pampeana y piquense, además de literatura universal. Los anaqueles también guardan material de consulta para los estudiantes y el material reservado para personas no videntes, que consta de audiolibros y textos escritos en sistema Braile.
Al referirse a este nuevo aniversario de la Biblioteca, Hondere consideró que “compartimos actividades con las demás bibliotecas locales y fomentamos la apertura de nuevas bibliotecas en los barrios más apartados”.
El espacio cultural que tiene la Corpico, también ofrece talleres de narración a cargo de la escritora y narradora Marta Cardozo, y otro de escritura, que dicta Carolina Marchisio. A través de estas actividades la Biblioteca también se abre a la comunidad, con la asistencia a los colegios y la participación en jornadas de lectura.
“Tenemos grupos que son muy estables. Los narradores van a las escuelas a narrarles o a leerles a los niños, haciendo un voluntariado”, manifestó.