Festejos en Ceballos

La Escuela 47 “Presidente Arturo Umberto Illia” de la localidad de Ceballos celebró su centenario, en un acto y posterior almuerzo del reencuentro al que asistieron una multitud de vecinos del pueblo y de toda la región.
Junto a la directora Griselda Mendiburu y acompañando al resto de la comunidad educativa, estuvieron presentes el director de Educación Superior de la provincia, Lisandro David Ormaeche, el coordinador docente, Claudio José Saffeni, el intendente ceballense, Fernando Bono, y la nieta de Luis Funes, primer director-fundadador, Haydée Sorensen.
Junto al tren y al galpón de Castro, junto al municipio y a la vida incipiente, las instituciones comenzaron a florecer, como un mandato de los hombres y mujeres que ya vislumbraban ese punto del noreste pampeano, ese lugar digno para echar raíces, ese espacio digno para vivir.
Hacia el año 1914, ya llegado el tren, con el aumento de población urbana y de la colonia “Atanasio Ceballos” y el afincamiento de familias con numerosos hijos en edad escolar, vecinos como Francisco Ceballos, Eulogio Martínez y Ramón Heguy, entre otros tantos, propiciaron la creación de una escuela. Así empezaba lo que hoy conocemos como la Escuela 47 “Presidente Arturo Humberto Illia”.

Prácticas.
En su discurso, la directora Griselda Mendiburu señaló en una parte que “en el mes de junio de 1914 se comenzó con las prácticas escolares para los niños del pueblo a cargo del maestro-director Luis Funes, contando en los primeros años hasta con 60 alumnos y sin lugar apropiado para su tarea”.
La docente agregó que fue “una gran gesta para aquellos soñadores, para aquellos voluntariosos, ambiciosos de saberes y de conocimientos. Y un gran gesto el de aquellos pobladores contar con maestros aún sin la escuela”. “Pero llegó el momento de inaugurar la escuela, y cuentan los documentos que a igual que hoy vecinos de varias localidades de la zona compartieron esa jornada hace 92 años atrás”, expresó entre otros términos.
Los festejos, que habían comenzado el viernes pasado por la noche con una gran peña folclórica en una carpa levantada en el campo de deportes municipal de la localidad, culminaron con el almuerzo del reencuentro donde se realizaron los reconocimientos previstos para la ocasión.