Formación agropecuaria para presos

DOS INTERNOS CONCLUYERON LOS MESES DE ESTUDIO

La Facultad de Ciencias Veterinarias brindó un curso de operador agropecuario para internos del correccional, esa propuesta piloto dio buenos resultados y ya se anticipan otras capacitaciones en laboratorio y apicultura.
GENERAL PICO – La Facultad de Ciencias Veterinarias entregó ayer diplomas a internos del Instituto Correccional Abierto-Unidad 25 y se anticipó que habrá otras oportunidades de formación desde la UNLPam para los reclusos.
El decano José María Romero explicó que es una iniciativa para destacar porque la facultad no sólo tiene el compromiso para formar a los profesionales si no que también tiene una responsabilidad con la sociedad.
“Estamos trabajando con varios proyectos a futuro, pero hoy termina una actividad de capacitación que se brindó a dos internos como operadores agropecuarios, en una jornada que se desarrolló por tres meses en la que colaboró el personal docente y participaron estudiantes avanzados de la facultad”, señaló.
La capacitación se abocó a manejo de feetlot, crianza de terneros, alimentación animal, manejo de cría, entre otros.
“Fue una capacitación intensiva”, dijo Romero, y con su currícula dirigida especialmente a los internos para que pudieran interactuar. Dando las bases para que los internos se puedan calificar laboralmente y reinsertarse en la sociedad.
Romero explicó que al convenio se llegó porque hay personal de la facultad que trabaja en el correccional y estuvo la voluntad mutua de ambas instituciones para avanzar con esta propuesta. Incluso la experiencia fue buena y se considera incorporar más capacitaciones con algunas que se hagan dentro de la U25 para aquellos internos que no pueden salir.
A futuro se pensó en otras capacitaciones como las que puedan destinarse al trabajo de laboratorio. También está el interés por el tema de la apicultura.

Experiencia.
El alcaide Guillermo Pérez, jefe de la U25, indicó que la participación al curso fue voluntaria si bien se seleccionaron a los internos por sus características, no solo por su situación jurídica sino también por sus capacidades de aprendizaje. Y se buscó a aquellos hombres que estaban interesados en la temática. Ahora fueron dos internos pero la cantidad de interesados creció a partir de esta experiencia.
La U 25 trabaja con muchas escuelas locales, refirió, pero es importante la posibilidad que brinda la universidad. Con la facultad los internos se acercan a la realidad actual, porque hay personas que tienen más de una década sin contacto con la tecnología.
Hoy la U 25 tiene 20 internos y son varios los que están cursando estudios. Dos fueron los alumnos del curso, otros dos realizan la carrera de Abogacía con la Facultad de Santa Rosa y tres están capacitándose en las escuelas técnicas de la ciudad. Los reclusos tienen obligatoriedad para terminar estudios primarios, y las clases van en forma paralela con el trabajo.
En cuanto a los egresados de la unidad, que permanecen en la provincia, Pérez señaló que no se han detectado casos de reincidencia delictiva.