Frigorífico de Uriburu pasa a manos de los trabajadores

El ministro de la Producción, Abelardo Ferrán aseguró que en pocos días más se firma el contrato con los trabajadores que se harán cargo del Frigorífico de Uriburu; aunque estimó que todavía pasarán algunas semanas para dejarlo en condiciones y que pueda faenar.
Ferrán concurrió ayer a la comisión de Asuntos Agrarios y durante largo rato se refirió al proyecto de ley del Poder Ejecutivo, por el cual se propone ampliar el parque apícola de General Pico, y que sea además agroalimentario.
Hace algunos días estuvieron en la Legislatura, por el mismo tema, representantes de la comisión administradora del parque apícola, quienes en principio habían señalado que no les parecía mal la intención de radicar empresas agroalimentarias, pero consideraron que era complicado porque “hay una sala de extracción y habrá abejas en gran parte del año”. Recordaron que formaron una cooperativa, luego que se construyera el parque apícola con capacidad para 120 mil colmenas, y al hacer referencia a las salas de extracción, dijeron que había varias, pero “se aprovecha” la del parque y “la mayoría de los socios extrae de esa sala”.

Los frigoríficos.
Ayer el ministro habló del proyecto legislativo, pero también se refirió a los frigoríficos pampeanos. Con respecto al de Uriburu anticipó que en breve se harán cargo los trabajadores y dijo que está habilitado para la exportación de carne equina.
Consultado por Santa Ana, de Uriburu, fue escueto y sólo dijo que la decisión estaba en manos de Ecología. Los integrantes de la firma se habían quejado hace algún tiempo porque entendían que Ferrán se negaba a habilitarlo presumiendo que detrás del emprendimiento estaba un empresario que había tenido que ver con el frigorífico de Toay.
El presidente de Santa Ana, Mario Abel Verdasco dijo que la empresa había cumplido con los 18 puntos que le exigía Ecología. Ayer Ferrán insistió en que el tema ambiental era muy importante y que en ese sentido iba a haber más celo que antes. Puso como ejemplo, de algo erróneo, que en Castex se habilitara un establecimiento que está al lado de donde vive gente, lo que adjudicó de igual manera al ex intendente Juan Chiquilitto, y a su propia cartera.

Toay, difícil.
No fue optimista al hablar del frigorífico Toay cuya planta “está abandonada”, y anticipó que quien la compre “va a tener que hacer una fuerte inversión para el tratamiento de efluentes” porque está muy cercano a la planta urbana.
En general el diálogo resultó tranquilo, aunque se sabe de alguna animadversión entre el ministro y los diputados Darío Hernández y Martín Borthiry. El único cruce fuerte se produjo cuando Hernández mencionó una situación particular, cuando pidió un crédito y le habrían exigido hipotecas sobre algún inmueble. Ferrán no se quedó callado y pidió a la comisión poder mostrar el expediente al que hacía referencia Hernández. Todo quedó allí.

Otra vez, sin sesión
No está escrito en ninguna parte, pero los diputados parecen haber decidido que las sesiones se harán cada quince días. O al menos que no se harán regularmente cada jueves, según se desprende de lo que viene sucediendo en las últimas semanas.
Mañana tampoco habrá sesión, y esta vez -otra vez- la excusa es que el paro de los estatales hará que no estén disponibles ni las taquígrafas, ni tampoco el equipo de audio, por lo que no podrán grabar las exposiciones que se pudieran realizar.