“Fue un hecho de extrema gravedad”, consideró Ortíz

RECTOR DEL COLEGIO PRIVADO PIQUENSE SOBRE EL ATAQUE A DOCENTE

(General Pico) – El rector del Instituto Nuestra Señora de General Pico, Martín Ortíz, consideró que el ataque con una bomba molotov que sufrió hace unas semanas una docente del establecimiento y por el que están sospechados alumnos de ese colegio, “es un hecho de gravedad extrema” que no deber ser “dejado pasar por alto”. Además explicó que hasta tanto la Justicia local no se expida al respecto, el colegio no tomará ninguna medida disciplinaria aunque subrayó que se impondrá una sanción ejemplificadora para el resto de los estudiantes.
“Sabemos que se ha reducido el círculo de involucrados a seis casos en los últimos días. Somos conscientes que hacia el colegio está enfocada la investigación y que puede ser que haya habido alumnos involucrados del colegio pero aún no hay una comunicación oficial”, dijo Ortíz en diálogo con LA ARENA.
“La postura nuestra es esperar una comunicación de la Justicia que ojalá sea lo más pronto posible, pero hasta tanto no se expida la Justicia el colegio no va a tomar ninguna medida disciplinaria. Cuando se determine que son alumnos de nuestra escuela, ahí se van a tomar las medidas disciplinarias acordes a nuestros acuerdos escolares de convivencia en relación a lo que establece sobre las medidas disciplinarias”, señaló.
“Es un hecho de extrema gravedad, que no tiene que ser pasado por alto. Después cuando se determine quiénes han sido los responsables también será una cuestión de trabajar con esos chicos, con esas familias y en el transcurso también estamos planificando de qué forma trabajar con toda la comunidad, porque esto es algo que afecta a toda la comunidad, no solo a esta familia damnificada”, agregó.

Sanción ejemplificadora.
Ortíz indicó que si bien aún no hay una sanción definida, reconoció que “la medida tiene que ser ejemplificadora para el resto de los alumnos”. Además consideró que se debe “graduar el hecho ocurrido, que es de extrema gravedad y que las sanciones se establecen proporcionales al hecho”. En la misma línea agregó que “no está contemplado dentro del sistema educativo la expulsión” de los alumnos que cometieron el ataque con una bomba de fabricación casera y que ocultaron sus rostros con máscaras.
El directivo del colegio refirió que con anterioridad no hubo conflictos entre Guadalupe Vaio, la docente atacada, y el curso al que se presume que asienten los atacantes. “Con este grupo nunca hubo manifestación negativa en lo que fue el cierre de la primera nota a fines de mayo. Si bien hubo algunos desaprobados, ninguno ha manifestado alguna situación puntual, incluso de cuestionamiento, que el alumno cree que su desaprobación es injusta y lo manifiesta”, indicó.
De eso no hubo ninguna manifestación de conflicto, incluso llama la atención porque esta docente más allá del dictado en la materia, acompaña a este grupo en la organización de la despedida del colegio. No hubo ninguna manifestación de conflicto, o sea que de nada pasamos a esto, llama mucho la atención”, añadió.

La vuelta a clases.
Ortíz explicó que la docente que dicta las materias de Sistemas de Información Contable en un curso y Economía, en la otra orientación, explicó que optó por no tomarse licencia y continuar con el normal dictado de clases.
“El lunes se reiniciaron las actividades y esta docente ese primer día estuvo afectada a tomar su mesa de examen con alumnos que tienen la materia previa. La postura del colegio es acompañar ese reencuentro para la necesidad de ver restablecer el vínculo”, dijo.
“Esta docente ha manifestado esta postura de separar el hecho puntual que ha sucedido con su rol docente, en la medida que no puede decir que sus alumnos fueron los culpables y desde ese punto de vista tomó la decisión de iniciar su dictado de clases porque también dice que no tiene por qué ocultarse”, finalizó.