General Pico: avanza investigación por ataque a una docente

ESPERAN RESULTADOS DE APERTURA DE TELEFONOS

La investigación judicial por el ataque al domicilio de la docente piquense Guadalupe Vaio, ocurrido hace casi dos meses atrás, podría tener en los próximos días importantes novedades debido a que comenzaron a practicarse las primeras medidas de prueba ordenadas por la Justicia local.
La fiscal Ivana Hernández investiga el hecho que ocurrió durante la madrugada del 8 de julio pasado, cuando tres menores de edad, que serían estudiantes colegio secundario Instituto Nuestra Señora de General Pico, arrojaron una bomba tipo molotov contra la puerta de la casa de la docente y además le dejaron una amenaza escrita en un papel, a través de la cual la instaban a que aprobara a los alumnos de los colegios privados en los que se desempeña como profesora. Debido a las condiciones climáticas reinantes el día del hecho, el fuego no se propagó demasiado y se extinguió a la brevedad.
Luego de investigaciones que se iniciaron de inmediato, se señaló a tres estudiantes -serían menores- como presuntos sospechosos y, hace algunas semanas se les formalizó la Investigación Fiscal Preparatoria. En esta fase inicial de la investigación fiscal se autorizó la apertura de los teléfonos celulares de los tres estudiantes a quienes se investiga, y además se dispuso la realización de una rueda de reconocimiento.
Las fuentes tribunalicias que fueron consultadas por LA ARENA informaron que durante los últimos días, personal de la Brigada de Investigaciones de la Unidad Regional II comenzó con la apertura de los teléfonos celulares de los jóvenes que están sospechados del ataque. Debido a la importante cantidad de material almacenado que tienen los móviles se presume que el trabajo de descarga y análisis de los datos, incurrirá varios días aunque en el transcurso de esta semana podría estar finalizado.

Rueda de reconocimiento.
La otra medida de prueba que ya se llevó a cabo es la rueda de reconocimiento de persona a la que fueron sometidos los adolescentes. Según se informó, la persona que tuvo que reconocer a los menores, fue el comerciante que le vendió las máscaras que usaron en el hecho, con el objeto de ocultar sus rostros y así evitar ser identificados por la cámara de seguridad de la vivienda, ubicada en la esquina de las calles 111 y 16.
Esta prueba se desarrolló en dos partes, puesto que en primera instancia se llevó a dos de los sospechosos y días más tarde, le tocó el turno al tercer adolescente, que no habría sido reconocido de “forma indubitada”, como indicaron las fuentes consultadas, puesto que el comerciante tuvo dudas entre él y otra persona que participó de la rueda.
El abogado querellante, Patricio Rodríguez Petazi, quien representa a la docente atacada, manifestó que “la clave estará en la apertura de los celulares” y explicó que su cliente sólo pretende que se esclarezca el hecho y que se conozca a quienes fueron los autores del ataque.