General Acha: condenado a dos meses de prisión por cometer un hurto

Con pedido de juicio abreviado, un peón rural toayense tuvo una condena de prisión en suspenso. Reconoció haber sacado 10.600 pesos en un predio de Alpachiri durante la ausencia de sus patrones.
En la primera sentencia dictada este año, el tribunal local condenó a dos meses de prisión en suspenso a Jorge Eduardo Torres, domiciliado en Toay, por un delito de hurto. El hecho se había producido hace 17 días en un predio rural de Alpachiri, con la sustracción de más de diez mil pesos en efectivo.
Torres, de 31 años, apodado “Peto”, hachero, estaba imputado por la comisión del delito de hurto simple, con un pedido de juicio abreviado.
En una audiencia anterior, el acusado asistido por el defensor oficial Hugo Luis Vercellino, acordaron ante el fiscal Juan Bautista Méndez, que Torres admitió la autoría y responsabilidad penal por el hurto de una suma de 10.600 pesos en efectivo que se encontraban en una cartera de cuero en el interior de un ropero de una de las habitaciones del predio rural en jurisdicción de Alpachiri, propiedad de Higinio Raúl Fernández.
El autor, que “laboraba como peón”, incursionó cuando se había quedado solo en el casco de la estancia y sus patrones viajaron por diferentes motivos.

Sentencia.
En la sentencia, se aplicó al imputado la pena de dos meses de prisión de ejecución condicional, acorde a lo que prevé el artículo 26 del Código Penal, además de imponer a Torres reglas de conducta consistentes en la fijación de un lugar de residencia, su sometimiento al cuidado de un Patronato y la abstención de usar estupefacientes y abusar de bebidas alcohólicas, durante un período de dos años.
En los considerandos de dicha sentencia, el agente fiscal actuante remarcó que se habían cumplido los requisitos legales pertinentes y que el caso se ajustaba a la jurisprudencia del Tribunal de Impugnación Penal provincial, en tanto y en cuanto la condena acordada no implicaba de manera alguna una afectación de los intereses de la víctima, dado que Fernández había recuperado el dinero objeto del ilícito endilgado a Torres.

El delito.
Las actuaciones comenzaron el 6 de enero, cuando la comisaría de Alpachiri recibió un llamado telefónico mediante el cual solicitaban presencia policial en el predio de Higinio Fernández, donde se habría cometido algún ilícito.
Constituida la prevención al mando el comisario Juan Carlos Schapp, el denunciante dijo haber advertido la falta de unos diez mil pesos que se hallaban en una cartera guardada en la vivienda rural “sin traba o llave” y provocando desorden en la habitación.
Luego evaluaron la elocuente participación de Torres, dado que era empleado del predio y se había ausentado sin aviso y con destino desconocido.
Tras las observaciones en el lugar, surgió que el sospechoso se había marchado caminando en dirección al oeste, atravesando campos aledaños, hasta que fue localizado, ya entrada la noche en inmediaciones del cruce de las rutas nacional 35 y provincial 20, en jurisdicción de la Colonia Santa María.
Pero intervino una patrulla del destacamento Padre Buodo, que lo trasladó hasta el puesto caminero, donde Torres entregó el dinero que faltaba en la estancia, en las mismas condiciones que lo había sustraído.
Consistía en un fajo con 71 billetes de cien pesos y otro con tres mil quinientos pesos, totalizando así la suma de 10.600 pesos.
Para dictar el fallo, tuvieron en cuenta la escasa extensión del daño causado, la falta de instrucción del imputado y su carencia de antecedentes penales, con una sanción levemente mayor que la mínima prevista en la escala penal, reveló el informe judicial.