Importante expansión de las ferias americanas en G. Pico

Esta modalidad comercial se expandió de manera notable en el último año. Los vendedores ofrecen las prendas en un garage o en el patio de una vivienda. Se puede comprar una remera a cinco pesos, y las ropas más caras no exceden mucho más de los 100 pesos.
Las ferias americanas, que consisten en la mayoría de los casos en venta de ropa usada a precios muy módicos, han proliferado en el último año en la ciudad y es muy común encontrarlas en los diferentes barrios, donde se instalan en un garage o el patio de una vivienda.
Dicho fenómeno se ha extendido en el transcurso del último año en la ciudad, y hasta se ha generado un círculo de vendedores que ofrecen productos usados, y en algunos casos, prendas nuevas con su correspondiente etiqueta y a precios muy bajos.
Algunas organizadoras de estas "ventas caseras" de prendas de vestir, que fueron consultadas por LA ARENA, indicaron que en muchos casos ofrecen ropa propia, y que también venden ropa que les acercan allegados y conocidos.
Los visitantes de estas ferias americanas pueden encontrar productos que tienen valores que van desde los cinco, hasta los 100 ó 150 pesos, en el caso de las prendas más caras, como puede ser un saco o un abrigo de invierno. A través de esta modalidad se busca que el comprador pueda llevarse una buena cantidad de prendas a un precio que en el mercado convencional, compraría quizá una sola.
En muchas ocasiones las ventas se hacen en el interior del garage de un domicilio, y están anunciadas a través de una pizarra que se coloca en la vereda. Los compradores son casi siempre amigos, allegados y conocidos de los vendedores, aunque también hay clientes habituales que eligen este modo de comprar la ropa que luego usan, y recorren cada una de las ferias que se organizan en la ciudad.

De "entre casa".
Aunque la difusión se realiza de boca en boca, entre los más conocidos, están aquellas vendedoras que eligen aprovechar los alcances de las redes sociales para publicitar sus ventas.
Si bien en la mayoría de los casos, quienes visitan estos puntos de venta de ropa usada, son mujeres, en algunas ferias también comenzaron a vender ropa de hombres, pese a que ellos no sean clientes habituales.
"Nosotras somos novatas en esto, y lo hacemos de manera muy casera, pero sabemos que hay gente que está mejor organizada, y que tiene cargada en la computadora la ropa que ofrece para vender, los precios, y va dando de baja los productos vendidos. Nosotras juntamos ropa nuestra y también ropa de gente cercana, que esté en el mejor estado posible y la ponemos a la venta. Los compradores pueden encontrar de todo, y en las últimas ferias sumamos ropa de hombre, que está con etiqueta y sin usar", dijo Marianella, una vendedora piquense.
Algunas compradoras indicaron que asisten a las ferias, porque es un buena alternativa comercial, puesto que en algunos casos "asustan cada vez más los precios de la ropa" y en estos espacios se genera un intercambio, entre gente que compra su propia ropa, y la que también compra para venderla en su feria.
En contrapartida a estas ventas de "entre casa", también están las ferias que organiza de manera regular Cáritas, que ofrece prendas de vestir para diferentes edades y sexos, y que está dirigida especialmente a sectores de bajos recursos de la población, que no tienen la posibilidad de comprar una prenda nueva.