Incineraron 190 kilos de droga

LA QUEMA SE REALIZO EN EL HORNO PIROLITICO DE GENERAL PICO

Alrededor de 190 kilos de marihuana, plantas de cannabis y algo de cocaína fueron quemados ayer en el horno pirolítico del Hospital Gobernador Centeno de esta ciudad. Personal de Toxicomanía Operativa de la Unidad Regional II acompañó a los representantes del Juzgado Federal y del Area Coordinación Operativa de Lucha Contra el Narcotráfico que arribaron a General Pico después de las 8.30.
El comisario mayor Fabián Cortés, jefe del área, señaló que acompañaron a la Justicia para realizar la quema de droga y ellos garantizaron el traslado y la seguridad.
El jefe policial indicó que todavía hay un cúmulo de droga porque el pasado año hubo varios allanamientos con buenos resultados. Incluso, algunos fueron realizados por investigaciones conjuntas con otras provincias. “Estamos en constante contacto con las inteligencias de narcotráfico de otras provincias, y este año con la asunción del nuevo gobierno y las directivas del Ministerio de Seguridad se aunarán más los esfuerzos para fomentar ese intercambio de información”, señaló.
Acerca de la difusión de la quema de droga, el comisario dijo que a veces la población tiene la interrogante sobre el destino final de las sustancias secuestradas y es importante que sepan la resolución que tiene la Justicia al respecto.

Investigación.
El secretario del Juzgado Federal, Nicolás Casagrande, indicó ayer que toda la droga quemada perteneció a un solo caso con su operativo más grande realizado el 5 de mayo de 2015.
Se trata de una investigación que se concretó, hace más de un año, por una banda de cinco personas que traían marihuana desde Misiones a La Pampa, y la investigación culminó con el procedimiento más importante que se realizó en Santa Rosa, en una quinta ubicada cerca del casino.
En ese lugar se encontraron unos 190 kilos de droga. Y se determinó que la noche anterior al allanamiento uno de los implicados había llegado de la norteña provincia con un cargamento en una camioneta Saveiro, escondiendo los paquetes de marihuana en los guardabarros.
Con otros operativos se determinó que uno de los integrantes de la banda tenía en su casa plantas de cannabis, pero por la tenencia de esos cultivos fue sobreseído porque podía ser para consumo particular, en tanto que la acusación general fue por la droga para comercializar.
La causa llegó al procesamiento, señaló Casagrande, y entonces se avanzó con el pedido de incineración. Igual hay una reserva de muestras, según establece la ley, que son enviadas al tribunal por si alguna de las partes impugna el peritaje y se requieren nuevas pruebas.
La droga estaba alojada en un depósito del Juzgado Federal, y todavía quedarán unos 300 kilos por las diferentes causas logradas en el pasado año.