Juego clandestino: preventiva de 10 días

DETENIDOS EN VICTORICA

La jueza María Liz Figueroa Echeveste de Victorica dictó ayer la prisión preventiva por 10 días para los dos hombres vinculados a una red de juego clandestino que operaba en esta localidad oesteña.
La fiscal Alejandra Moyano pidió la medida de coerción para los sospechosos, uno de Victorica y otro de Unión, provincia de San Luis, durante la audiencia de formalización de la investigación fiscal preparatoria celebrada ayer en la sede judicial local.
La representante del Ministerio Público Fiscal evaluó que ambos podrían entorpecer la investigación. Los acusó de organizar juegos de azar sin autorización, delito que tiene una pena de prisión de tres a seis años, según contempla el artículo 301 de Código Penal. También de tenencia ilegítima de arma de fuego de uso civil y de guerra. Los ahora imputados permanecerán alojados en una dependencia de Santa Rosa mientras la fiscala continúa con el proceso investigativo.

Allanamiento.
La causa se inició el viernes a la madrugada cuando personal de la Brigada de Investigaciones de la Unidad Regional I de Santa Rosa y de la comisaría departamental de Victorica allanaron el local comercial denominado “Club Social”, situado en pleno centro de la zona urbana, y aseguraron haber desbaratado una red de juego clandestino, que investigaban desde hacía dos meses.
Los efectivos detuvieron a dos personas mayores de edad y secuestraron 150 mil pesos en efectivo, armas, municiones, fichas, dados y mesas de juego. También incautaron un automóvil Peugeot 308 y libretas de anotaciones de préstamos de dinero a los apostadores. En el momento en que comenzó el operativo, en el “garito” había unas 25 personas jugando a los dados y naipes.
Los investigadores confiaron que uno de los hombres aprehendidos es de Victorica y administra el inmueble, que está habilitado como “bar” por la municipalidad. El otro detenido reside en la localidad de Unión, San Luis, y supuestamente actuaba como “banquero”. Terminado el procedimiento, el inmueble fue clausurado por la policía en conjunto con inspectores municipales.