La planta de agua envasada llegó a su meta de ventas

ACUIFERO DE SPELUZZI TIENE MUY BUENA CALIDAD

Desde 2013 hasta ahora la empresa llegó a los seis mil bidones mensuales, después de esta primera etapa la firma pampeana espera crecer e incorporar nuevos productos. En relación a la planta se generaron una docena de puestos de trabajo.
La planta productora de agua envasada ya lleva dos años y medio de trabajo en Speluzzi y es uno de los emprendimientos productivos que ha generado trabajo en esa zona. La empresa Paila-Co, cuyo nombre en mapuche significa “agua tranquila”, es pampeana.
El piquense Sergio Fiqueprón explicó que el proyecto se comenzó a delinear entre septiembre y octubre de 2011. En esa oportunidad se pensó dónde se podía ubicar la planta. Para 2012 ya se armó la sociedad y el 3 de agosto de ese año comenzó la construcción del galpón en Speluzzi, a la vera de la ruta provincial 101. Para diciembre ya se pudieron vender los primeros bidones de agua. “Con todas las habilitaciones y todo lo que corresponde en menos de un año estábamos en el mercado”, dijo el propietario.
La ubicación es estratégica, explicó Fiqueprón, porque en esa zona hay un acuífero muy importante en cuanto a caudal y calidad de agua, que además estaba muy preservado al no haber otra explotación del recurso.
“Con los valores que estamos sacando hoy, de agua, estamos cumpliendo con las determinaciones del código alimentario internacional, o sea no hay ningún problema”, dijo Fiqueprón, pero igual se realiza el tratamiento de ósmosis inversa para dar inocuidad al producto y equilibrar los minerales.
El arsénico, que es una de las preocupaciones de las localidades cercanas, está presente en Speluzzi al igual que otros minerales sin embargo el contenido es mínimo y siempre dentro de los límites establecidos a nivel nacional.
En la región norte hay varios emprendimientos de agua envasada y Fiqueprón señaló que mientras que el proceso de osmosis se realice de forma adecuada el agua quedará en condiciones de ser tomada. La diferencia es que el acuífero de Speluzzi produce agua que es muy buena, incluso sin que se le realice el proceso de ósmosis, y estaría desde el momento de su extracción en condiciones de ser comercializada.

Buena demanda.
La demanda de agua ha crecido desde que la empresa comenzó a funcionar, y hoy llegaron al primer objetivo de ventas que tenían que se determinó en seis mil bidones mensuales. Bajo las marcas A2 Aguas de la Patagonia y A Yinko, que significa “agua preferida” en la lengua mapuche, abastecen los hogares y comercios de Speluzzi y localidades cercanas.
En cuanto a la ganancia la situación no es la ideal, explicó Fiqueprón, porque los márgenes son muy reducidos porque solo equiparan al 25 por ciento de lo que se podía obtener hace tres años cuando comenzaron la empresa. La diferencia está en el incremento de los costos de los insumos, el encarecimiento de la energía y la suba de los salarios que no se comparan con el precio de venta del agua.
Por ahora la empresa sigue buscando afianzarse en el mercado, con los distribuidores, clientes, etc. Ahora se deberán planificar los siguientes tres años mejorando las utilidades, agregando nuevos productos y viendo las posibilidades de crecimiento.
Para Speluzzi la planta significó la creación de puestos de empleo en principio con la construcción. Luego con la puesta en marcha se tomaron tres operarios, una persona de mantenimiento, y unos 10 distribuidores a los cuales se les terceriza el trabajo y se manejan de forma autónoma.

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