La tormenta eléctrica quemó 3.000 hectáreas en el oeste

RAYOS CAUSARON TRES FOCOS EN PUELEN, EMILIO MITRE Y ARBOL SOLO

Con el desastre ambiental del pasado verano como antecedente, y con los campos muy empastados, hay un toque de llamado a la prevención. En Santa Isabel todavía reclaman por el cuerpo de bomberos.
La tormenta eléctrica del pasado fin de semana provocó tres incendios rurales en el oeste pampeano. Uno se registró en Puelén, y los otros dos se dieron en dos puntos de una misma propiedad entre Arbol Solo y Emilio Mitre. Fuentes policiales advirtieron sobre la observación en el cumplimiento de las medidas preventivas como las picadas “porque los campos están muy empastados”.
Una fuente consultada por LA ARENA en 25 de Mayo brindó precisiones sobre un foco ígneo causado por la caída de un rayo entre Puelén y Algarrobo del Aguila. A media tarde del domingo el meteoro produjo el inicio de un incendio en el lugar.
“El fuego comenzó en un punto del Lote 14 conocido como Valle Bonito a unos 80 kilómetros al norte de Puelén en un campo propiedad de Diego Beltramino. Enseguida empezaron a trabajar agentes del destacamento Puelén y de Seguridad Rural junto a Bomberos Voluntarios de 25 de Mayo. Trabajamos desde las 19 del domingo hasta las 2 del lunes. Se quemaron unas mil hectáreas”, precisó una fuente policial.

Emilio Mitre.
El mismo fenómeno climático del fin de semana dejó su huella mediante otros dos incendios rurales entre Emilio Mitre y el paraje Arbol Solo. Fuentes policiales de la Comisaría de Santa Isabel consultadas indicaron a este diario que ambos casos ocurrieron en un amplio predio rural de la familia Rosas y que consumieron unas dos mil hectáreas cubierta de forestación natural.
Según el vocero policial, el primero comenzó el sábado en cercanías de la ruta provincial 10 en un punto a la altura de los kilómetros 307 y 308. Y el domingo se produjo un hecho similar entre Emilio Mitre y Arbol Solo. En el lugar concurrieron para trabajar personal policial y una cuadrilla de Defensa Civil que viajó desde Santa Rosa. “En total se quemaron unas dos mil hectáreas”, afirmó el vocero.

Advertencia natural.
Estos tres incendios rurales funcionan como un llamado de atención a las autoridades provinciales y municipales para adoptar las medidas preventivas necesarias para que no se repita la catástrofe ambiental del verano pasado.
Las fuentes policiales del oeste provincial que consultó LA ARENA coincidieron en que, por el alto régimen de lluvias que tuvo este año, “los campos están muy empastados lo cual representa una alta combustibilidad”, dijeron.
También los siniestros reavivaron un tema de importancia para Santa Isabel como es la actual inactividad del cuartel de Bomberos Voluntarios por cuestiones institucionales. “Son de gran necesidad para la ciudad y la zona rural. Lamentablemente hoy están con un problema institucional, pero sabemos que la Federación Pampeana de Bomberos está trabajando en el tema y que posiblemente antes de fin de año estén funcionando nuevamente”, concluyó la fuente policial.