La Cámara desprocesó al intendente y retó a la jueza

TRATA EN LONQUIMAY

La Cámara Federal de Apelaciones de Bahía Blanca revocó el fallo de la jueza federal subrogante de Santa Rosa, Iara Silvestre, quien había dictado el procesamiento del intendente de Lonquimay, Luis Rogers. La magistrada lo había considerado partícipe necesario de una red de trata de personas, en el marco de una investigación que tenía como epicentro el prostíbulo Good Night de la localidad pampeana.
La sentencia, que incluyó un severo cuestionamiento a Silvestre, está fechada el 18 de noviembre y lleva las firmas de los jueces federales Pablo Candisano Mera y Néstor Luis Montezanti. La novedad fue revelada la noche del miércoles por el sitio web Hora de Opinión, que difundió declaraciones de Rogers en las que el jefe comunal manifestó que estaba esperando el fallo revocatorio y que, a pesar del sufrimiento suyo y de su equipo, siempre había estado tranquilo y confiando en la Justicia.
En la actualidad también están enfrentando causas similares los intendentes Jorge Cabak, de Macachín; María Elena García, de General Acha, y David Bravo, de Colonia 25 de Mayo. Mientras a los primeros se los acusa de incumplimiento de los deberes de funcionario público, a Bravo, como antes a Rogers, se le imputa ser partícipe necesario del delito de trata.

El procesamiento.
La jueza federal había procesado al intendente de la localidad de Lonquimay, Luis Rogers, por el delito de trata de personas con fines de explotación sexual, como partícipe necesario, a raíz de un caso que comprendió a tres mujeres salteñas ocurrido en un prostíbulo que funcionaba en la entrada a la localidad. El procesamiento alcanzó también al comisario Alanís -ahora destinado a otra comisaría- y al propietario del lugar, Eduardo Mauricio Fernández.
Al intendente y al comisario se les imputó también el delito de incumplimiento de los deberes de funcionario público.
El expediente judicial llegó a la Cámara Federal de Apelaciones de Bahía Blanca, que resolvió: “Llamar severamente la atención a la jueza subrogante Iara Silvestre por las inexcusables irregularidades que ostenta a la par que la exhorta a cumplir en lo sucesivo su delicada función con el máximo de diligencia posible”.
De acuerdo al texto difundido por el sitio de noticias digital, el fallo también criticó “la ligereza (de la jueza) de relacionar el delito con un exabrupto producto de una ofuscación pasajera que solo podría considerarse un dato negativo de relevancia moral, pero que de ningún modo basta para reprocharlo penalmente”.
Cabe recordar, que en declaraciones radiales, Rogers había afirmado que el prostíbulo Good Night era un lugar de “esparcimiento y contención para los transportistas” que viajaban por la ruta nacional 5.

El comisario.
En el caso de Alanís los camaristas también consideraron que las razones invocadas por Silvestre para procesarlo era insuficiente. “No se puede hacer pesar sobre Alanís la inadvertencia de la situación de vulnerabilidad de las víctimas, cuando la investigación se inició sobre la única base de que las mujeres que se encontraban trabajando provenían del norte del país y del mismo requerimiento fiscal surge la dificultad para la investigación de este tipo de delitos”, dijeron.
Además afirmaron que la jueza, en cuanto a la violación de los deberes de funcionarios públicos, solo se limitó a enunciar las “modalidades de abuso de autoridad” que prevé el Código Penal, pero nunca aludió al caso concreto.