La felicidad de los niños

COMEDOR "GOTITAS DE AMOR" EN GENERAL ACHA

En marco del año pasado, la idea surgió a propuesta de una joven y se puso en marcha el 1º de junio, con cinco policías: Jesica Pamela Zalabardo, Jorge Andrés Zapata, María Alejandra Ramos, Verónica Tripailao y Celia Vercellino, que forma parte del equipo técnico de la Unidad de Género.
En el comienzo, ellos mismos preparaban y comercializaban masas en la modalidad puerta a puerta, para recaudar fondos, que se destinarían al mantenimiento del comedor “Gotitas de amor”, bautizado así a propuesta de la concurrencia infantil.
El pronto crecimiento de participantes del almuerzo del domingo, provocó que el presupuesto resultara insuficiente. Por eso recurrieron a la colaboración de la población y todavía reciben alimentos y dinero de voluntarios particulares, como asimismo donaciones en comercios, como lo hacen dos panaderías.
El primer domingo hubo 25 chicos, que eran albergados en un salón cedido por el vecino Correa, del Barrio El Oeste y circunscripto a los menores del mismo sector de la ciudad.

Artesanal.
“Arrancamos con una cocina artesanal, que confeccionó Jorge Zapata, con un horno y hornallas grandes”, recordó Tripailao, historiando el comienzo.
“De la gente recibimos muchísimo”, acentuó luego y añadió que “hemos llegado a tener 130 personas dentro del comedor; en principio con los chicos y después también adultos”, que son invitados por su condición de bajos recursos económicos.
Desde la Dirección del hospital Padre Angel Buodo, se ofrece a “Gotitas de amor” la asistencia profesional para la salud, como la dental y puso a disposición una nutricionista. Pero los organizadores notan que la dieta con pastas y carne, resulta casi insustituible para los pequeños que se nutren cada domingo y tienen la posibilidad de llevar viandas, porque “nada sobra en el comedor”.
Entre los platos más comunes, sirven milanesas, pastel de papas, fideos con tuco, salsas con pollo o comidas elaboradas, jugo y postre. Aparte, colaboradores permanentes preparan los festejos de todos los chicos que en ese período hayan cumplido años.

Solidaridad.
“Gotitas de amor” cobró mayor notoriedad una semana atrás, cuando la Cámara de Comercio lo eligió para que colectara leche larga vida durante una velada desarrollada en el Parque Campos. Allí reunieron casi un millar de litros de leche, que paulatinamente se reparten entre hogares carenciados.
Algo similar ocurrió para las tradicionales fiestas de fin de año, cuando por un gesto ampliamente solidario, una mujer que reside en otra localidad, resolvió donar el importe de una indemnización por accidente. Esos recursos se utilizaron para adquirir productos navideños, que se repartieron también entre los vecinos. La celebración de Reyes, incluyó juguetes y golosinas, donados o adquiridos con aportes que recibe periódicamente el comedor, acentuando así los lazos entre beneficiarios, voluntarios y los niños entre sí.
La comunidad católica contribuye con el espacio físico, adyacente a la capilla Nuestra Señora de Luján, como asimismo el mobiliario. La vajilla fue adquirida especialmente por Zalabardo.
“Hubo un momento de angustia, porque pensábamos que no íbamos a poder continuar. Pero cuando salimos a pedir, la respuesta de la población fue muy buena”, concluyó Verónica Tripailao.