La Justicia halló culpable a Turrión por el homicidio de su hermano

El Tribunal integrado por los jueces Carlos Alberto Mattei, Daniel Sáez Zamora y María Florencia Maza consideró probado que fue José Antonio Turrión quien mató de un disparo a Cristian Turrión, su propio hermano, y lo condenó bajo la figura de homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego. El joven, de 19 años, recibirá una pena de entre 8 y 25 años de prisión.
En la Ciudad Judicial se dio a conocer ayer el veredicto del tribunal que juzgó a José Turrión por el crimen ocurrido en Miguel Riglos el año pasado, una audiencia de trámite casi simbólico ya que no concurrió ninguna de las partes. Sin que todavía aparezca con claridad cuál fue el motivo por el cual José Antonio Turrión disparó desde corta distancia y por la espalda a su hermano Cristian, de 36 años, los jueces condenaron al joven bajo la figura de homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego, una carátula menos grave a la que había solicitado el fiscal, que era homicidio por alevosía. El defensor del joven había pedido su absolución por entender que no hay evidentes elementos de prueba para condenarlo y tampoco un móvil claro para justificar esa acción de su parte.
El 25 de agosto, el tribunal hará la audiencia de imposición de pena. Allí se sabrá cuántos años corresponden al joven. El delito de homicidio simple comprende una pena mínima de 8 años y una máxima de 25.
El crimen de Cristian Turrión ocurrió el 5 de septiembre de 2013 entre las 5 y las 9 en la cocina de la vivienda ubicada en Chaco 283 en la localidad de Miguel Riglos. El hombre, un trabajador rural, murió por un disparo de arma de fuego que impactó en la parte trasera de la cabeza y le causó su muerte. Las características del crimen indicaron que no hubo violencia previa y que posiblemente la persona que disparó contra él había estado dentro de la vivienda. Esa madrugada, Turrión iba a viajar a la provincia de Córdoba a buscar la fumigadora que había comprado con su hermano José con la cual pensaban encarar un emprendimiento propio. El dinero que habían juntado los hermanos para pagar la primera cuota de la máquina, unos 25.000 pesos, quedó sobre la mesa de la cocina.
En el fallo revelado ayer, el Tribunal condenó a José Antonio Turrión como autor material y penalmente responsable de los delitos de homicidio simple, agravado por el uso de armas y por tenencia de arma de fuego de uso civil, sin la debida autorización legal.
El representante del Ministerio Público Fiscal, el fiscal Carlos Ordas, había solicitado una condena de homicidio calificado por alevosía por entender que José Antonio Turrión efectuó el disparo de tal manera que se aseguro que la víctima no tuviera posibilidad de defenderse o repeler el ataque.
El representante legal de Turrión, el defensor oficial Martín García Ongaro, había solicitado su absolución por entender que no había pruebas suficientes para adjudicarle la autoría del crimen. El joven acusado había negado su participación en el hecho e incluso había alegado que al momento de perpetrarse, se encontraba en su casa de la cercana localidad de Anchorena.