La máquina que reemplaza la labor manual

La empresa, situada en Realicó, realiza producciones que posteriormente vende a clientes de Córdoba y Buenos Aires. Una fábrica nueva y original que trasciende fronteras.
Realicó cuenta, en la actualidad, con la primera firma en el país que se dedica a la fabricación de escavadoras de pequeño tamaño. Su creador (y titular de la empresa), Franco Olivero, relató a este diario la experiencia de desarrollar un producto único en el territorio nacional, y cuya venta crece de manera paulatina. Olivero nació el 15 de agosto de 1986 en Realicó. Cursó sus estudios primarios en la Escuela 222 "Manuel Belgrano", y los secundarios en la EPET 6 y en la "Escuela de Comercio".
Luego, se fue a estudiar Ingeniería Mecánica a la Universidad Nacional de Río Cuarto. En octubre del 2011, terminó la carrera y, al contemplar la falta de trabajo en la ciudad cordobesa, determinó comenzar una nueva vida en su pueblo natal.
"Veía que no tenía muchas posibilidades de trabajo y, por este motivo, volví a Realicó para desarrollar mi propio emprendimiento", afirmó. Y amplió: "Con parte de mi familia, decidimos empezar a desarrollar la construcción de miniescavadoras porque veíamos que el sector carecía de este tipo de productos".
Olivero destacó que este tipo de máquinas, "de bajo porte", no se fabrican en el país y que la materia prima debe ser importada debido a que el mercado es muy pequeño. "Hoy no existe gama de una máquina menor a 1.500 kilogramos y básicamente arrancamos con este proyecto porque no hay un mercado nacional", expresó.

Sustitución.
Olivero explicó que su proyecto empresarial se fue desarrollando con el tiempo. "Atravesamos la etapa de diseño y entendimos que la idea básica era sustituir una pala manual y tradicional por un nuevo diseño", afirmó. Para el fundador de la firma, denominada "Micromac", la miniescavadora le permite al operario tener más seguridad y confortabilidad a la hora de trabajar. La pequeña empresa contaba anteriormente con un empleado. "Yo realizaba la dirección técnica y el desarrollo de la fabricación mientras que el operario, junto a mi padre, se dedicaba a la parte de la construcción", expuso. Aclaró que, en la actualidad, ya no cuentan con ninguna persona a cargo sino que la firma es manejada íntegramente por la familia Olivero. "En la actualidad, trabajamos por contrataciones: los clientes nos piden el producto por cuestiones puntuales, contratamos el personal de manera momentánea, y realizamos la miniescavadora", dijo Olivero.

Clientes.
En tanto, para el armado de la máquina, el joven industrial le solicita a operarios de Capital Federal que efectúen el corte de la chapa. "Una vez que nos llega el chasis, lo plasmamos en un sistema de armado donde fijamos las chapas y comenzamos a soldar la estructura. Luego, se deja enfriar el material al natural para armar la máquina, unir pernos y bujes, y dejarla terminada aunque sin pintar para evitar inconvenientes", explicó. Y amplió que posteriormente arenan y pintan la carrocería y la estructura completa de la máquina. Por último, instalan la butaca con el cinturón de seguridad, cilindros hidráulicos y motores.
Para el realizador, la miniescavadora es un sistema práctico y sencillo "que nos está dando muy buen resultado". Por su parte, la materia prima, como por ejemplo chapa, acero, bujes y pernos, la consiguen a través de proveedores de Santa Fe y otros puntos del país.
"Todo lo que hacemos es de una manera muy artesanal y la función de la máquina es básicamente cavar pozos y zanjas de diferentes medidas", especificó el entrevistado. Y agregó: "Se pueden realizar obras de unos dos metros, con un ancho de 45 centímetros". Por último, Olivero sostuvo que Micromac cuenta con clientes, que compran su producto, de Córdoba y de la Ciudad de Buenos Aires.