La ONU reconoció a la joven investigadora Pabla Torres

(Eduardo Castex) – La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad), a través del Programa Internacional de Formación de Capacidades Emprendedoras (Empretec), entregó un reconocimiento especial a la castense Pabla Torres en la categoría “Emprendimiento Verde”. La distinción se efectuó en el marco del anuncio de las diez empresarias finalistas de la IV edición del Premio a la Mujer Empresaria, entre las cuales se encuentra la santafesina Lorena Picasso.
La joven investigadora castense se encuentra radicada en Mendoza, y fue reconocida por la ONU con la mención especial “Emprendimiento Verde”, por el trabajo Biopro, que es una iniciativa de base tecnológica cuyo objetivo es promover el uso de plaguicidas biodegradables, que no dejen residuos persistentes en el ambiente y en los cultivos de alto valor agregado de la Región de Cuyo, como la vid y el olivo.
El primer producto innovador a comercializar consiste en un bioplaguicida, de marca Triple B, obtenido a partir de la fermentación de un hongo que ataca ciertas especies de insectos, para el control biológico de la plaga “Polilla de la Vid”.
“No somos una empresa, sino una empresa en formación porque estamos comenzando para hacer un escalado piloto de la producción, no facturamos como empresa y no cumplimos esas condiciones donde quedaron 10 finalistas que compiten por el Premio a la Mujer Empresaria, y como fue muy competitiva la selección reconocieron dos emprendimientos, uno social y nosotros que estamos relacionados con la ecología”, explicó ayer Torres.
El proyecto es compartido con la investigadora brasileña Estela Maris Da Silva, y colaboran un grupo de profesionales y estudiantes. Además cuenta con el apoyo de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo) y la Universidad Tecnológica Nacional de Mendoza (UTN).

En formación.
La empresa en formación ya cuenta con instalaciones provisorias del Parque Biotecnológico Industrial de la Universidad Nacional de Cuyo, pero como recién se empezó a construir, les cedieron un galpón que fue readecuado en el predio de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNCuyo.
“Para septiembre tendría que tener la producción para comenzar a aplicar en los huevos y las larvas de la vid, para empezar con la prueba de campo”, anticipó. Y destacó que si todas las aplicaciones podrían “hacerse de manera orgánica o biológica, podríamos lograr cultivos y subproductos -como el vino- orgánicos, y todos los productos con el sello “Bio” tienen precios un 30 por ciento superior a los convencionales, pero se debe certificar que son “Bio” porque no tiene que ingresar ningún agroquímico en el lapso de su cadena productiva”.