La planta de Catriló abriría en enero con precio sostén

BIODIESEL

Representantes de la Cámara de Empresas Pymes Regionales Elaboradoras de Biodiesel (Cepreb) se reunieron con los funcionarios de la Secretaría de Energía de Nación para reclamar un precio de excepción para buscar una solución a la situación actual en la que hay plantas paradas y temor por los empleos
El vicepresidente de Enresa, la industria de biodiesel de Catriló, indicó ayer a LA ARENA que “estamos con la planta parada desde principio de mes, pero no está en riesgo el empleo de los trabajadoras”. Lorda indicó que “hicimos gestiones con el gobierno nacional para tener un precio de excepción para poder abrir en enero. En la reunión entendieron perfectamente nuestra situación y nos indicaron que habría soluciones rápidas en los próximos días. Estamos con expectativas de que se solucione rápidamente”.
Desde CEPREB alertaron que la devaluación y la quita de retenciones a la soja provocó una disparada de los costos de producción y la falta de materia prima de las Pymes que elaboran este combustible amigable con el medioambiente para el mercado interno, que no pueden trasladar los aumentos de la materia prima a sus precios de venta ya que lo comercializan bajo un esquema de precios regulados.
Actualmente en la Argentina hay 26 empresas del segmento Pyme que están dedicadas a la elaboración de este combustible alternativo, que es amigable con el medioambiente. De ese total, 17 son medianas y 9 son pequeñas.
La particularidad de esta rama de actividad es que, mientras los grandes productores están completamente abocados al negocio de la exportación, las Pymes están 100% orientadas a abastecer al mercado doméstico.
Las firmas actualmente son responsables de producir cerca de 1,2 millones de toneladas de biodiesel al año, de la mano de la ley 26.093, que creó un régimen de promoción de biocombustibles. Así, generan casi el 50% del total nacional, que llega a las 2,5 millones de toneladas. En un inicio, el corte de gasoil con biodiesel era de un 5%. Pero a partir de 2014 dicha proporción pasó a ser del doble, lo que permitió incrementar los niveles de producción.
Desde la Cámara alertaron sobre la situación del sector y lo que esto representará para las economías regionales, tanto por su impacto en los niveles de empleo como por el “efecto derrame” que generan en otros rubros como la metalmecánica, en un amplio abanico de provincias, como Entre Ríos, Santiago del Estero, San Luis, Neuquén, Santa Fe, La Pampa y Buenos Aires.

Lorda, vicepresidente de Cepreb, explicó que el efecto conjunto de disminución en retenciones a la soja y devaluación del tipo de cambio provocó una crisis del sector, obligando a la totalidad de las plantas a detener su producción por falta de materia prima.
“Si no se hace una excepción a la fórmula de fijación de precio, de manera de contemplar esta situación extraordinaria, será imposible retomar un esquema productivo por al menos los próximos cuatro meses”, afirmó. Sucede que el 90% de los costos del biodiesel están dolarizados y a su vez el aceite de soja, principal materia prima, tuvo una baja del 5% en las retenciones.
En conjunto, ambas medidas implicarán un aumento en los costos superior al 50%. Debido a la lógica de la fórmula para la determinación del precio, no se verá reflejado el aumento de los costos hasta el mes de marzo aproximadamente.
“En el corto plazo será imposible seguir trabajando, al ser el aceite de soja el 80% de los costos, no cubriríamos ni tan siquiera los costos variables. Las Pymes no tenemos espaldas para soportar la estructura sin poner nuestras plantas en marcha. Necesitamos una medida de excepción con carácter de urgencia”, agregó Lorda.