“La sequía no fue superada”

Daniel Barruti, presidente de la Asociación Rural de General Acha (ARGA), describió que 2008 resultó para el sector un año “sumamente complicado”. En particular, para el sector influyeron las condiciones climáticas, aparte de la falta de medidas de gobierno acordes a la necesidad del sistema productivo.
Para el oeste pampeano, fue “uno de los perores años de su historia”. Lo atribuyó al desplazamiento de la ganadería hacia las zonas periféricas, para dar lugar a la agricultura en el área de mayor calidad de tierra, subvencionada con los rindes agrícolas. Las condiciones climáticas con una sequía todavía no superada “fue lapidario”, remarcó el dirigente.

Positivo
Sin embargo, rescató como positivo que “este año nos enseñó muchísimo. Hacia adentro, para que cada uno conozca sus propios límites, sobre todo entre marzo y julio, con un período tan complicado y para el cual no estábamos preparados. Pero nos fortaleció como a todas las instituciones del país. Y hace falta que el productor se acerque a las instituciones para canalizar sus inquietudes. Así surgió una filial de la Federación Agraria, que no existía en General Acha”.
El lock out agropecuario, sirvió además como un nexo para establecer y agilizar un contacto muy fluido con funcionarios y legisladores provinciales y nacionales. “Ante la necesidad de poder solucionar los problemas -dijo Barruti- buscamos los recursos y parte de esos recursos son los funcionarios”. De la misma manera, los ganaderos lograron mejorar el trato con la ciudadanía, que en cierta medida no interpretó ni apoyó las manifestaciones del sector, pero más adelante lo acompañó.

Política.
“El campo terminó de comprender que tiene que participar en política. Pero no con un partido, sino en todos los partidos, en los concejos deliberantes, intendencias, cámaras de legisladores”, sostuvo. Evaluó que esa alternativa deberá ser utilizada para equilibrar cuando se toman las decisiones, ya que en la ocasión del tratamiento de la Resolución 125 sobre retenciones la mayor parte de los funcionarios “no entendía nada de campo”.
El mensaje más fuerte del sector cerró con la conclusión de que el interior vive directa o indirectamente en función de los resultados de la economía del campo. “Cuando le pegan al campo, le están pegando al interior del país”, concluyó.