Levantan clausura de boliche

COMISARIO EXIGE A DUEÑOS DE LOCALES DOS ADICIONALES

Anoche el local bailable reabrió sus puertas. El municipio estableció un policía adicional en la puerta de los dos boliches del pueblo, mientras que la comisaría exige dos efectivos. Los empresarios terminaron pagando para evitar problemas.
La Jueza Regional de Faltas de Victorica, María Natalia Sequiera, decretó el levantamiento de la clausura preventiva del boliche bailable “Bunker” de esta localidad, que había sido cerrado el fin de semana pasado por supuesta infracción a la ordenanza municipal que regula el funcionamiento y las medidas de seguridad de los locales nocturnos. La magistrada continúa con la tramitación del expediente para resolver si existió una conducta contraria a la normativa vigente atribuida al propietario del boliche, Danielo Gastón Rodríguez.
El miércoles a la mañana, un empleado administrativo del Juzgado Municipal de Faltas quitó la faja de clausura de la puerta del boliche, que había sido colocada por dos inspectores municipales durante la madrugada del pasado sábado luego que ingresaran al interior del mismo con doce policías.
El desmedido operativo estuvo encabezado por el jefe de la comisaría, Alfredo Rebichini, a quien Rodríguez intentó convencer que había contratado el servicio de policía adicional exigido por ordenanza y resolución municipal y le mostró copia del depósito bancario que había efectuado en la cuenta de la Policía de La Pampa para conseguir un efectivo de seguridad, que esa noche estuvo ausente.
Su declaración y la prueba documental no fueron valoradas por el uniformado. Este le manifestó que debía haber contratado a dos efectivos y ordenó el cese de la actividad comercial del local. Rodríguez consideró la clausura “totalmente injusta” porque una resolución municipal fijaba un solo policía adicional para los días 4 y 5 de noviembre.

Apertura.
Anoche, el local bailable reabrió nuevamente sus puertas. El tema de los adicionales policiales enfrenta por estas horas a las autoridades municipales y a la fuerza de seguridad, generándose un conflicto de poderes. El municipio estableció un policía en la puerta de acceso de los locales nocturnos, mientras que la comisaría duplica la exigencia.
Los bolicheros, desconcertados, terminaron pagando para evitar problemas. El 6 de noviembre, el intendente Hugo Kenny, firmó la resolución 643/2017 en la cual dejó establecido que las confiterías bailables y discotecas deberán contar en la puerta de acceso con servicio de vigilancia de la policía pampeana a través de la contratación de un servicio adicional (un agente). La presente medida tendrá una vigencia de 120 días.
Los bolicheros recibieron copia de la resolución y cuando se acercaron a la comisaría, el jefe de la unidad les exigió dos uniformados cada viernes y sábado. Los empresarios, resignados, depositaron el importe correspondiente a cuatro adicionales (dos por noche), fijado en 863 pesos cada uno, cuando la normativa vigente establece el pago de dos policías en total.
Por una cuestión jerárquica, una ordenanza y una resolución municipal están por encima de una decisión policial verbal. La policía no legisla en los pueblos y en esta localidad estaría desacatando la decisión del gobierno municipal de disponer un adicional, exigiendo el doble.