Los comerciantes extranjeros no se integran con sus pares

¿UNA LOGICA DIFERENTE DE VENDER O UNA DISTANCIA CULTURAL?

La llegada de extranjeros para integrarse a la actividad comercial es innegable en la ciudad. Pero por diferencias culturales o de objetivos comerciales son negocios que operan con una lógica diferente sin integrarse a campañas de promoción.
La presencia de comerciantes de origen extranjero en la ciudad es evidente, tanto en la zona céntrica como en algunos barrios, sin embargo se trata de un sector de propietarios y vendedores que no se han integrado a las cámaras e instituciones locales de ese rubro.
La cantidad de negocios de este tipo no se ha incrementado de forma sustancial, indicaron desde la Cámara de Comercio y Afines (CCyA), pero durante los últimos años su presencia se mantuvo en el mercado local. Así sucede con los supermercados de origen chino, tiendas de indumentaria cuya propiedad pertenece personas provenientes de Bolivia y vendedores senegaleses que disponen sus puestos de bijouterie y otros artículos en la zona céntrica. Nuevos ciudadanos que más allá de su país de origen se caracterizan porque se radican con una clara intención de estar dentro del rubro comercial con emprendimientos propios.
La CCyA confirmó que son un grupo de comerciantes que no se incorporan a las instituciones locales, como las cámaras que nuclean al sector, y tampoco parecen interesados por sumarse a las promociones o campañas de venta a las que adhieren el resto de los negocios.

Ideas diferentes.
La CCyA dijo que las puertas están abiertas y se ha intentado la integración. Es posible recordar, en el caso de los supermercados de origen chino, que uno de los principales inconvenientes se vivió tiempo atrás cuando no se adherían a la normativa municipal y provincial para el cierre dominical. Una situación que desencadenó controles y multas para los infractores pero luego se normalizó no por un interés en fomentar el descanso de los empleados o mejorar la competencia de los pequeños comercios si no por el temor a la sanción.
En lo que respecta a la indumentaria se evidencia una polarización de precios, sin indagar en calidad o marcas, generando una diferencia entre los negocios tradicionales de la ciudad que tiene valores más altos y a veces son franquicias de reconocidas marcas, ante los que presentan las tiendas a cargo de extranjeros que muestran valores más económicos.
También hay una diferencia en cuanto a las posibilidades de negociación con los clientes porque algunos de esos emprendimientos comerciales muestran también una forma de trabajo básica, por ejemplo sin incorporar el uso de las tarjetas de crédito y limitándose al uso de efectivo. Por otra parte, su modalidad de crecimiento radica en la multiplicación de la cantidad de sus locales más que a ofrecer nuevos servicios y productos o mejorar las condiciones del espacio en el cual están asentados.
Desde la cámara señalaron que hay una diferencia en cuanto a la forma de trabajar pero no se puede decir que la modalidad sea mala. Siempre y cuando todos cumplan con las normativas vigentes todos seguirán trabajando y dando a los consumidores diferentes opciones de negociación.