Los estudiantes denunciaron penalmente a la policía

DETENIDOS EN GENERAL PICO

Williams Lucero y Federico Retamal, estudiantes de la Facultad de Ciencias Veterinarias de esta ciudad, que estuvieron incomunicados durante poco más de 15 horas en la Comisaría Tercera de General Pico luego que fueran demorados por estar sospechados de atacar a un joven y de intentar robarles las zapatillas, asistieron ayer a la Unidad de Atención Primaria (UAP) de los tribunales piquenses, donde denunciaron a la policía por apremios y vejaciones.
Los jóvenes llegaron acompañados por el vicerrector de la Universidad Nacional de La Pampa (UNLPam), Hugo Alfonso, quien se solidarizó con ellos, cuestionó el trato policial que recibieron y contó que se les reprogramaron dos parciales que debían rendir entre ayer y hoy, debido a la situación vivida.
Fuentes policiales de la Comisaría Tercera confirmaron que la demora de los jóvenes se concretó a través del testimonio que brindó una vecina del barrio Roca, sobre el ataque que había sufrido pocos minutos antes en el pasaje Vinter entre Eduardo Pico e Hilario Lagos una persona del barrio, la cual había sido golpeada con una botella en la cabeza y habían intentado robarle las zapatillas.
Los estudiantes indicaron que al momento de la demora iban a comprar facturas cuando pasaron por el lugar en el que había una fuerte presencia policial. En ese instante, una mujer del barrio le aseguró a la policía que tanto Lucero como Retamal, que transitaban por el lugar, habían sido dos de los autores del ataque.

Malos tratos.
Previo a ingresar a los tribunales piquenses los jóvenes brindaron su versión de los hechos. Aseguraron que la policía inventó pruebas contra ellos y dijeron que al momento de ser trasladados al Palacio de Justicia fueron agredidos de manera verbal, buscando que reaccionaran.
Lucero explicó que se habían juntado a estudiar y que a las pocas horas fueron a comprar algo para desayunar cuando se cruzaron con los policías que investigan un intento de robo en el barrio Roca. Luego fueron interceptados por la policía y trasladados a la comisaría en calidad de demorados.
“Hicimos unos 50 metros cuando nos pegaron un grito que nos quedáramos quietos. Cuando nos alcanzan, nos palpan y nos preguntan qué estábamos haciendo. Aparece otro oficial totalmente enojado, me abre las piernas a patadas y me da una piña en la nuca. Nos esposaron, nos metieron de prepo en el patrullero y nos llevaron a la Tercera”, indicó Lucero.
“Una vez que llegamos nos llevaron a un baño donde nos tomaron los datos y después entra el policía que me pegó y empieza a gritar, me decía que me iba a llevar a una celda y que me iba a pegar esposado y me metía cabezazos. Nos ingresan y nos separan, a él (Retamal) lo llevan a una sala de visitas y a mí a un patio que arriba tenía rejas y me tuvieron 14 horas”, sostuvo.
“En todo momento pedíamos que nos dejaran hacer una llamada, porque nos sentíamos secuestrados. Fuimos a comprar bolas de fraile, nos agarraron en la calle y nadie sabía dónde estábamos. Un policía de favor a las 14 horas nos dejó llamar y avisarles a nuestros padres que estábamos detenidos”, agregó.

Preso solidario.
El joven detenido contó que durmieron en una sala de visitas que solo tenía algunas mesas y bancos, que pasaron frío y que sólo se pudieron cobijar con una manta que les pasó un preso por entre las rejas de su celda.
Por último agregó que su mayor interés pasa por salir sobreseído de la causa judicial que se les inició, y subrayó que del informe médico policial se desprende que tenían aliento etílico, cuando aseguró que no habían bebido alcohol la noche anterior.
“Vamos a hacer una denuncia por apremios ilegales y queremos salir limpios de la causa, porque en ningún momento se nos retiró ninguna denuncia. Uno de los pocos datos que nos dieron cuando estábamos detenidos, era que nos habían visto tomando en una plaza antes de agredir a este chico. Se me ocurre decirles que me hicieran una alcoholemia y me dijeron que no y cuando llegamos a Fiscalía el informe decía que teníamos aliento etílico y nunca nos enteramos y dio positivo. Es un dato inventado, a nosotros no nos hicieron alcoholemia”; finalizó.

Investigación fiscal.
El domingo a la mañana los jóvenes estudiantes fueron trasladados a los tribunales piquenses, donde los indagó el fiscal Damián Campos, de la Fiscalía Temática de Delitos contra la Propiedad. Luego de entrevistarse con los sospechosos, el funcionario judicial dispuso que recuperaran la libertad tras considerar que encontrar “muchos indicios de no participación en el hecho”.
En diálogo con LA ARENA el fiscal contó que avanzará en la investigación aunque con los sospechosos en libertad, para determinar si tuvieron algún tipo de responsabilidad en el ataque y el intento de robo sufrido por un joven. Subrayó que por otro lado deberá ir la investigación contra los policías, algo de lo que deberá estar a cargo el fiscal general Armando Agüero.
“Los chicos vienen detenidos el domingo a la mañana, a las 9.15. Les tomo declaración, ellos hacen el descargo y después se les da la libertad. No soy yo el fiscal que va a intervenir en la investigación de esta supuesta vejación, le va a tocar al fiscal general y no los formalicé porque cuando ellos declaran me generan una impresión buena en el sentido de la no participación, muchos indicios que indican la no participación en el hecho, el problema es que hay una testigo que los vio en la calle y los señaló como dos de los que habían agredido al chico”, dijo.
“Eso lo voy a investigar en el marco de la investigación penal que llevo adelante con ellos en libertad”, ahondó.
“Hablé con personal del establecimiento educativo, los chicos tienen muy buen concepto, son estudiantes, la causa se va a investigar, están sospechados pero en libertad, en función de eso los acusaré o pediré el sobreseimiento, pero a parte de esto, está el tema de la posible existencia de apremios y vejaciones, eso no tiene que ver con la participación o no de las personas en un delito”, dijo.

“Nos preocupa mucho la situación”
El vicerrector de la UNLPam, Hugo Alfonso, acompañó ayer a los tribunales piquenses a los estudiantes que detuvo durante el fin de semana personal de la Comisaría Tercera, y consideró que este hecho significó una “vuelta a metodologías que pensamos que ya habían sido superadas”.
“Nos preocupa mucho esta situación porque sentimos también que es nuestra responsabilidad darles una contención y que tengan una seguridad. En este caso ya hicieron un proceso con una acusación que tiene que seguir el camino legal que corresponde y en eso somos defensores de todas las instituciones y no decimos nada al respecto, pero sí nos parece que fue una falta muy grave y cómo se manejó el tema de la incomunicación”, indicó.
“Que los retengan y que hagan todas las averiguaciones de antecedentes, que tomen todos los recaudos porque hay una persona que los estaba denunciando, nos parece que el procedimiento correspondía, pero no la forma de mantenerlos incomunicados, sin ningún tipo de abrigo, a la intemperie a uno de ellos, a otro en un ámbito sin ningún tipo de luz”, dijo.
Alfonso señaló que pretende que “no se repitan ese tipo de situaciones” de las que dijo que significan “haber vuelto a estas metodologías que pensamos que ya habían sido superadas”.
Por último, el vicerrector indicó que se gestionó ante los docentes de turno, que les retrasaron los exámenes parciales que tenían programados para ayer y hoy, a la vez que señaló que deberán “evaluar bien que presentación haremos para ver cómo podemos modificar estas intervenciones”.

Repudios en Santa Rosa
La detención arbitraria e ilegal de dos estudiantes de tercer año de veterinarias ocurrido en General Pico generó el repudio de distintos actores de la comunidad educativa que durante la jornada de ayer emitieron comunicados exigiendo que se esclarezca el hecho: Federico Retamal y Williams Lucero estuvieron 14 horas incomunicados acusados de un robo violento que no habían cometido.
La corriente universitaria La Mella y el Centro de Estudiantes de la Facultad de Ciencias Humanas (Cefchu) se expidieron sobre el tema en un comunicado en el que alertan que “no es la primera vez que esto sucede” un abuso policial contra estudiantes.
“Durante el mes de abril asistimos a una serie de hechos violentos por parte de la fuerza de seguridad. El 11 de abril un estudiante de la Facultad de Ciencias Humanas, cuando se dirigía a la sede de dicha Facultad, fue agredida en la vía pública por la policía (…) Estas situaciones no ocurren de manera aislada”, indicaron.
La organizaciones aprovecharon la ocasión para hacer mención de otros sucesos recientes a nivel nacional que tuvieron como objetivos a estudiantes y docentes que fueron reprimidos, entre los que mencionaron que “los estudiantes también sufrimos la represión en la provincia de Jujuy cuando la policía provincial ingresó de manera ilegal a las instalaciones de la UNJu y detuvieron al presidente del Centro de Estudiantes de dicha Facultad. La comunidad educativa también fue violentada cuando el domingo 9 de abril los docentes fueron reprimidos mientras intentaban instalar la ‘Escuela Itinerante’ frente al Congreso Nacional”.

Morados.
Integrantes de la agrupación radical Franja Morada también se sumaron la repudio, y en un comunicado expresaron: “No podemos dejar de resaltar que en lo que va del año pasado hasta el día de la fecha, la policía de Tierno ha interceptado a varios estudiantes de la UNLPam para averiguaciones sin explicaciones, violentando sus derechos civiles y llevando a cabo prácticas que nos remontan a los días más oscuros de la última dictadura cívico militar del país”.
“Como militantes de Franja Morada no podemos dejar de repudiar de la manera más enérgica dichas actuaciones y llamar a la solidaridad y reflexión no solo de nuestros pares sino de la sociedad toda para empezar a vislumbrar que la falta de control en los procedimientos policiales pueden y violentan a estudiantes y civiles”, agregaron.

Utelpa.
El plenario de secretarios generales de la Utelpa emitió ayer un comunicado de prensa donde repudió el accionar de la Policía de La Pampa contra niños y estudiantes. La dirigencia del gremio de los trabajadores de la Educación rechazó la manera en que actuó la fuerza en General Pico, donde dos estudiantes universitarios denunciaron haber sido privados de su libertad, y en Santa Rosa donde tres niños fueron llevados en patrullero a una comisaría cuando circulaban en bicicleta por la ciudad. “Las políticas de seguridad deben estar al servicio y el cuidado de todos los ciudadanos, y jamás accionar con conductas represivas que generan más violencia”, expresó el plenario.