“Los relatos de los niños coinciden”, dice el fiscal

ABUSOS EN 25

Juan Bautista Méndez, uno de los fiscales que investiga los abusos denunciados en el jardín de infantes de 25 de Mayo dialogó ayer con Radio Noticias tras los allanamientos realizados en la casa de Tatavitto y la detención de una docente que fue formalizada el pasado vienes. “El jueves y viernes hicimos un procedimiento en la chacra de Tatavitto, el profesor de educación física que está detenido y que cumplía funciones en el edificio donde funciona el JIN. El procedimiento tuvo la particularidad de que participó la División Criminalística y una genetista especializada. El resultado fue positivo en el sentido de que se encontró evidencia: una sábana y un colchón en el que hay rastros de fluidos y que posiblemente sean manchas de materia fecal. Pero, también el resultado fue positivo porque recolectamos otros elementos para analizar”, dijo Méndez.
-¿Qué hay para aportar sobre la última imputada?
-La mujer de apellido Bastía, cumplía funciones en una de las salitas del jardín de mañana y de tarde. A ella se le formalizó la imputación por abuso sexual al igual que a la otra docente -de apellido Tello- y deberá cumplir con una prisión preventiva hasta la finalización del proceso. Sin embargo, la carátula es provisoria, podría modificarse con el avance de la investigación.
-¿Hay nuevas personas citadas para declarar?
-Sí. La mayoría de los testimonios que hay hasta el momento son de gente que se presentó de manera espontánea pero hay quienes fueron citados por la fiscalía. Gebruers -defensor de Tatavitto- también pidió que sean citados los familiares, amigos y conocidos del imputado, para que hablen sobre las rutinas, costumbres, y personalidad de los acusados.
-¿Cuántas denuncias hay hasta el momento?
-La cantidad de denuncias a estas instancias no es trascendente. Solo es el disparador de la investigación. Al día de la fecha nos concentramos en los casos que están formalizados. Porque nosotros, además de la denuncia, debemos contar con informes médicos, o testimonios, o los resultados de las Cámara Gesell que refuercen la acusación y que nos permita presentarle al juez un caso, que independientemente del resultado, sea judiciable.
-¿Los casos denunciados, se habrían producido todos en este año?
-Hay uno solo de los casos formalizados que habría ocurrido el año pasado. Obviamente que voy a omitir todo tipo de datos o referencias que permitan identificar a los menores porque no corresponde.
-¿Han encontrado fotos, videos o algún material comprometedor?
-En algún momento, no sé de dónde, surgió que estábamos frente a una red de pedofilia. Es una hipótesis que nosotros no descartamos. Pero en realidad si se apunta a comprobar esa línea investigativa a partir de fotos cierta naturaleza, eso no ha ocurrido. Existen fotografías que nos resultan de sumo interés y también una sumatoria de evidencia que a nosotros nos permite, de forma provisoria, dar credibilidad a los dichos de los menores. Los relatos de los padres son contundentes y tienen verosimilitud, los informes médicos nos permiten aseverar que puede haber habido lo que se nos cuenta. De los relatos de los menores, pueden rescatarse elementos interesantes para la investigación. Pero no hay que perder de vista que se trata de niños y niñas de apenas 4 años de edad. Con lo complicado que resulta para un niño de tan corta edad relatar semejantes hechos, que, si los vivió marcan para siempre su vida. Muchos padres han grabado con sus celulares a sus hijos mientras realizan determinadas actividades o realizan dibujos que son reveladores. Todos los relatos coinciden entre sí y llama poderosamente la atención. Hay coincidencias respecto a la descripción de lugares, de cosas y de personas que sino lo hubiesen vivido no podrían estar relatándolo con tanta similitud. Y no es un solo testimonio, son varios.
-De los niños que acusaron lesiones ¿se puede determinar el tiempo que llevan esas lesiones?
-Los médicos, de acuerdo a los informes, concluyen que las lesiones son de larga data. Según la experiencia de los profesionales, la “larga data” se determina cuando hay una cicatrización, dependiendo de cada organismo, no son más de 30 días. Menos de 30 días es una lesión reciente. En estos casos no es posible determinar si las lesiones tienen 30 días, dos meses o un año.
-¿Cómo se está abordando el tema desde la asistencia a los niños y a las familias?
-Se está interviniendo desde la oficina de atención a la víctima. Esta causa nos sobrepasó, por eso mismo recibimos apoyo de Santa Rosa. Semana a semana nos está superando porque los padres sen encuentran en una situación desbordada, como sabrán instalaron una carpa al costado de la fiscalía. Allí están desde temprano hasta la noche esperando los avances de la investigación. Mientras uno está trabajando los padres piden hablar con nosotros y quizás no por una cuestión judicial, sino porque necesitan descargar, hablar. La contención nunca es suficiente. Esta situación ha generado una conmoción muy grande en la localidad.
-¿Qué le pasa a usted cómo persona, como ser humano, frente a un caso de esta naturaleza?
-Usted me está pidiendo que yo le hable como papá, pero mi labor no es esa. Si yo me voy a limitar a mis pasiones o mis sentimientos, no tengo más que repudiar todo esto. En el lugar del papá me saldría desde adentro una ansiedad de querer generar una venganza privada, lo cual no puedo manifestar porque yo soy un funcionario judicial. Hay que investigar con objetividad. Nosotros estamos tratando de reconstruir los hechos históricos, si es que existieron, y de encontrar a los responsables.
-¿Cuánto tiempo va a llevar?
-El plazo ordinario son 90 días. Pero se puede solicitar al juez de control un plazo especial teniendo en cuenta que esta es una causa compleja.