Maitena tuvo un afectuoso recibimiento

LA NIÑA REGRESO A GENERAL PICO LUEGO DE SUPERAR TRES TRASPLANTES DE MEDULA OSEA

Unas 50 personas esperaron a la pequeña bajo la noche piquense a la vera de la ruta 1, en los últimos minutos del martes. La niña junto a su madre bajó de la ambulancia, sorprendida con el recibimiento. Se mostró feliz, sonrió y recibió los primeros abrazos de su gente.
GENERAL PICO – La pequeña Maitena Ampudia Della Croce arribó a General Pico durante la medianoche del martes, tras recibir el alta médica luego que fuera sometida a tres trasplantes de médula ósea durante los cuatro años de internación que tuvo en Capital Federal.
La niña de nueve años de edad, llegó a bordo de una ambulancia en la que viajó también su madre Ivana Della Croce, y fue recibida por casi medio centenar de piquenses, entre familiares, amigos y allegados a la familia, que la esperaron a la vera de la ruta provincial en inmediaciones a la rotonda a Trebolares.
La niña llegó a General Pico y se encontró con un recibimiento inesperado. Al costado de la ruta, sus familiares y amigos la esperaron con pancartas, globos y bastones lumínicos. Entre las personas que la esperaron estuvo Agustina Moreyra Vanarelli, impulsora de las campañas de donación de médula en esta ciudad.
En los minutos finales del martes, las luces de la unidad sanitaria que trasladaba a la pequeña, se comenzaron a visualizar a la distancia y poco después el vehículo se detuvo sobre la cinta asfáltica, en el acceso a General Pico. Dos motoristas de la policía se frenaron arriba de la ruta para controlar el tránsito y permitir que la bienvenida se desarrollara con normalidad.

Sonrisas y abrazos.
Al abrirse la puerta corrediza de la ambulancia, Maitena bajó algunos minutos y recibió sus primeros abrazos en su llegada a la ciudad. Junto a ella estuvo siempre su madre, que se quedó sin palabras, emocionada con tamaño recibimiento. También su padre, Ezequiel Ampudia, que irradiaba felicidad con la llegada de su pequeña.
La niña, que padece de aplasia medular, permaneció internada en el Instituto Pediátrico Garrahan de la Capital Federal durante los últimos cuatro años, donde fue sometida a tres trasplantes de médula ósea. Hace algunos meses superó con éxito la primera etapa de su tercer trasplante de médula y luego siguió con el tratamiento ambulatorio. Días atrás los profesionales le retiraron a la niña el catéter que tuvo colocado en su cuerpo durante más de cien días, y tras realizarle diferentes controles, le dieron el alta médica.
El 23 de agosto de 2016 fue trasplantada por tercera vez desde que inició su internación. En dos ocasiones recibió médula de una de sus hermanas, y en la última oportunidad la donante fue una mujer de Alemania.
Maitena, en el marco de la continuidad del tratamiento, deberá seguir medicada y respetar una dieta estricta, además de tomar distintos cuidados. Una vez cumplido el año del último trasplante, podrá reincorporarse al colegio.
El caso de la niña conmocionó y movilizó a toda la comunidad piquense, colaboró en las múltiples polladas que se llevaron a cabo en la ciudad para costear la internación.

El regreso esperado.
Al bajarse de la ambulancia junto su niña, Ivana Della Croce se mostró emocionada y aseguró que esperaron durante mucho tiempo este regreso. “No sé qué decir porque ni siquiera sabíamos que estábamos llegando. Fue mucho tiempo esperando este momento. Maitena está contenta y esperando llegar a casa para ver a las hermanas”, dijo la mujer.
Agregó que a partir de ahora el tratamiento “va a seguir de la mejor manera, con los controles como corresponde”.
Emocionada y sorprendida por la cantidad de gente que se acercó a recibirlas, aseguró que el alta médica que recibió la niña, “es una lucha ganada” y ahora arranca otra etapa en la vida de la familia.
El 19 de diciembre de 2012 la niña piquense recibió el primer trasplante de médula, y tras ello, permaneció internada durante seis meses en Buenos Aires. Luego de dos años se contagió de un virus y se tuvo que someter a un segundo trasplante, para el cual como en el anterior, la donante fue una de sus hermanas.
En los primeros días de enero del año anterior, Maitena regresó a Buenos Aires para un control de dos días, sin embargo los médicos le indicaron que ante la complicación del cuadro debería someterse a un tercer trasplante, algo que fue un golpe muy duro para la familia, y que se concretó el 23 de agosto pasado. Después de un año de internación, Maitena regresó a casa donde quiere recuperar las horas de juego postergadas junto a sus hermanas.