Mauricio Macri llegaría el martes a La Pampa

VISITA FRUSTRADA

Ingeniero Luiggi lució impecable y los vecinos tenían expectativas que arribara el presidente Mauricio Macri, a la localidad norteña de La Pampa. El clima adverso impidió que por primera vez en 106 años un presidente visite la localidad.
El intendente Oscar Zanoli, después de las 9.30, anunció la suspensión del acto, argumentando que Macri no podría viajar “por las condiciones climáticas” que impedían la salida del avión desde Buenos Aires. En el municipio ya había varios jefes comunales, funcionarios provinciales y cronistas de distintos medios periodísticos.
Macri iba a anunciar la implementación del Plan Nacional de Jardines de Infantes para niños de 3 años, que incluye la construcción y apertura de 3.000 establecimientos escolares en todo el país. En La Pampa, los jardines estarán ubicados en Santa Rosa, General Pico, Winifreda e Ingeniero Luiggi.
La frustrada llegada del mandatario nacional provocó controles policiales en las rutas, y también en Ingeniero Luiggi. En el denominado “cruce de Arata” había un grupo de Gendarmes y a 10 kilómetros de Ingeniero Luiggi la policía pampeana solicitaba los datos de ocupantes de los rodados.

Histórico.
En una centenaria panadería dialogaban los vecinos. “Mirá, esto es histórico. Que un presidente venga, al menos un ratito, es algo que nunca se dio en el pueblo. Acá los más viejos -que tienen más de 80 años- dicen que no vino ningún presidente”, detalló el cliente.
“Ahora, después podemos discutir la ideología y la política. Pero, es un presidente argentino”, agregó. El panadero lo miraba, y rápidamente respondió con convencimiento: “no, acá nunca vino un presidente”.
Llegó un tercero, que les cortó la emoción: “se suspendió el acto, no viene Macri por la neblina. La pucha, una vez que venía un presidente al pueblo, se suspende”, se lamentó el luiggense -con más de 60 años, seguramente-, que seguidamente pagó y se retiró.
En toda la localidad se conversaba solamente del arribo de Macri, mientras pasaban por las calles las camionetas con el Grupo Especial de la UR II; las motos policiales iban con banderas argentinas y se podían observar los rodados más sofisticados de Gendarmería.
En la panadería están atentos a todos los movimientos. “Hubo limpieza hoy, eh”, dice el cliente, mientras mira las vitrinas. El panadero, risueño, responde: “si, desde temprano se llevaron todo. Andan todos los policías, de seguridad de Buenos Aires, cantidad de milicos pasaron a comprar. Desde el miércoles que andan acá”, agregó.

Verna si, Macri no.
La administración macrista adoptó -en los primeros meses de gestión- políticas antipopulares para varios sectores sociales. Y no se caracteriza por la política comunicacional para transmitir los actos de gobierno. Entre los funcionarios nacionales hay un grupo que insiste en comunicar por los medios tradicionales, pero en la “mesa chica” se continúan imponiendo aquellos que optan por las redes sociales y las empresas comunicacionales hegemónicas. Los medios de comunicación del interior -excepto algunos casos aislados en provincias con importante densidad poblacional- hasta el momento fueron relegados por esta administración.
La frustrada visita de Macri a Ingeniero Luiggi no iba a ser distinta. Desde Buenos Aires “bajaron” las acreditaciones de “muchos medios de comunicación”. Hubo periodistas que recorrieron varios kilómetros y cuando arribaron a la Municipalidad de Ingeniero Luiggi, se enteraron que no estaban acreditados.
Y cuando entregaban las acreditaciones, inmediatamente advertían: “No habrá conferencia de prensa”. Las averiguaciones realizadas indicaron que el gobernador Carlos Verna propuso que después del acto se brinde una “breve conferencia de prensa”. Pero “la respuesta desde Buenos Aires fue tajante: conferencia de prensa, no”, revelaron fuentes consultadas.

Preparaban escrache.
En el lugar donde estaba previsto el acto, donde ya estaban colocadas las vallas para el acceso del público, también esperaban la llegada de Macri los gremialistas de Luz y Fuerza La Pampa de la localidad que tenían previsto realizar un escrache en reclamo por las políticas de la actual gestión nacional, el impuesto a las ganancias y la situación de los jubilados.
Otros que quedaron esperando el arribo del Presidente, fueron estudiantes universitarios que viajaron desde Santa Rosa para manifestar su descontento con las políticas de ajuste del gobierno de Macri.
Además un grupo de militantes kirchneristas de la agrupación “Resistiendo con aguante” permanecieron con sus carteles y pancartas en repudio a Macri, pero no pudieron realizar su escrache y sólo manifestaron algunos cánticos en repudio a la visita frustrada del mandatario nacional.
Algunos docentes que se encontraban en la escuela 76 y en el predio del JIN 15 repudiaron la actitud de los manifestantes, y la calificaron como “una falta de respeto” porque provocaron “temor en niños pequeños, quienes estaban ilusionados con la visita del Presidente, al igual que muchos vecinos de Luiggi”.
Lo cierto es que la intensa niebla obligó a suspender la actividad presidencial y a reprogramar el acto, que podría concretarse el próximo martes.

Esperaban anuncios.
El arribo de Macri generó expectativas no solo para los vecinos luiggenses, sino también para los funcionarios. El secretario de Asuntos municipales de La Pampa, Rodolfo Calvo, reconoció que esperaban que quizás pudiera haber un anuncio sobre la deuda que tiene Nación en La Pampa. “Quizás (Mauricio Macri) puede hacer algún anuncio, porque hay algunas negociaciones que creería que quizás quiere hacer algún anuncio acá”, reconoció antes que se supiera la suspensión del acto.

Verna viajó a Buenos Aires.
El gobernador Carlos Verna esperó ayer en el aeropuerto la llegada del presidente Mauricio Macri, una visita que se canceló y el mandatario pampeano siguió con su agenda rumbo a Buenos Aires para participar de una reunión por el problema de saneamiento urbano en Santa Rosa.
“Me acaba de llamar el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, porque General Pico está operable pero no lo está para el helicóptero Ingeniero Luiggi. Yo me voy y tomaré el avión supongo que en una hora y media para ir a la Capital y estar en la reunión en la Secretaría de Asuntos Hídricos donde vamos a analizar el problema de saneamiento de la ciudad de Santa Rosa”, dijo Verna cerca de las 10 de la mañana de ayer cuando se confirmó que no llegaba el Presidente a La Pampa.
Sobre la visita del Presidente y una nueva fecha de agendada el gobernador dijo: “Por ahora la cancelaron y no hay nada todavía confirmado”.
El mandatario pampeano había dicho pocos minutos antes que era bueno que el Presidente visite el interior, para que pueda observar lo que el gobierno provincial sostiene. Y recordó que Macri llegaba para anunciar un plan de creación de jardines”, que suma finalmente cuatro edificios en La Pampa con Santa Rosa, Ingeniero Luiggi, Winifreda y General Pico también.
Verna no dudó en reiterar que el tema pendiente para hablar con Macri es que desde Nación traten de regularizar la deuda. “Nosotros teníamos un fondo anticíclico que nos permitía afrontar las situaciones de crisis y lo hemos perdido. Como consecuencia de que la Nación no le pagó a la provincia los compromisos asumidos y es culpa de ambas partes, porque la Nación no dispuso el pago y la provincia no reclamó con suficiente energía. No es culpa de Macri ni culpa mía pero trataremos de solucionarlo”.

“No es problema”.
Sobre el encuentro en Buenos Aires, Verna indicó que llevaban una descripción del problema y una propuesta de solución del gobierno provincial. “El problema de saneamiento en Santa Rosa no es un problema de una obra”, dijo porque se conjugan cuestiones del sistema sanitario que tiene cañerías de cloacas hechas en una primera instancia en barro cocido y esos conductos fueron prácticamente destruidos por el ácido.
Además, hay un problema de agua potable porque las redes pierden y también de freáticas que complica todo, porque el nivel actual aporta agua a la laguna y hay que buscar un descenso de ese espejo de agua mediante un sistema de bombeo. Dentro de la solución hay que tener en cuenta deprimir las napas en la ciudad, trabajar en las pérdidas y la micromedición del agua para disminuir los casi siete millones del suministro potable que se pierden.
“Hemos planteado un diagrama de barras con etapas, con cosas que se pueden ir haciendo, y empezar a hacer ya porque hace cuatro meses que estamos teniendo reuniones. Y eso es lo que me desespera”, afirmó.
El presupuesto de esa solución no bajará de 1.200 o 1.500 millones de pesos, anticipó Verna. Y el plazo de ejecución superará los siete años. “Por eso cuando hablan de una consultora, que tarda entre 15 y 18 meses para formular un proyecto, mientras tanto tenemos que hacer cosas que ayuden a mejorar la calidad de vida del santarroseño”, sostuvo el gobernador.