“Me enorgullece ser servidora pública”

LA ACHENSE PAOLA MUÑOZ ES INTEGRANTE DEL EQUIPO FEMENINO QUE GANO LAS OLIMPIADAS NACIONALES

Hace tres años que es bombera voluntaria. Sus largas jornadas se reparten entre su trabajo, el estudio y su pareja. Disfruta de su presente como segunda escolta de la institución, y miembro del equipo femenino que ganó las olimpíadas nacionales disputadas en Buenos Aires.
A sus 22 años, Paola Marisel Muñoz parece haber encontrado su pasión hace sólo tres años, cuando tomó la decisión de alistarse a la Asociación de Bomberos Voluntarios de General Acha, su ciudad natal.
Quizás fue su deseo de hacer algo por los demás, esa corazonada que la motivó a convertirse en una servidora pública. Vocación, que asegura disfruta mucho porque recibe el apoyo incondicional de su pareja, la familia y sus amistades.
La joven confiesa que despertó su interés por ser bombera, durante la secundaria, cuando uno de sus compañeros contaba lo que se hacía en el cuerpo de bomberos. No obstante, aclaró que poco después de haber ingresado dimensionó las tareas que realmente se llevan a cabo, y lo importante que son para la seguridad de la comunidad. Es que, en un principio, creía que solamente se combatían incendios, pero en breve se dio cuenta que distaba mucho de lo que pensaba.

Olimpíadas.
En diálogo con LA ARENA Paola Muñoz manifestó que el año pasado vivió una de sus experiencias más enriquecedoras, debido a que representó a La Pampa junto a compañeras de otras localidades, en las olimpíadas desarrolladas en La Rural de Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Allí llegaron, luego de haber clasificado en la instancia provincial realizada en General Pico.
La achense formó parte del equipo femenino compuesto por sus pares de Parera, Catriló y Macachín. Cada una cumplió las postas establecidas, y se consagraron campeonas nacionales del evento que congrega a bomberos y bomberas de todo el país.
“La verdad que fue algo muy lindo”, dijo al mismo tiempo que aseguró sentirse orgullosa de la preparación y entrenamiento que recibe en el cuerpo local, donde dijo que no existe diferencias entre mujeres ni hombres, “somos todos iguales, y trabajamos codo a codo”.
Adelantó que la competencia que se hace todos los años, en esta oportunidad se llevará a cabo el 23 de noviembre en la provincia de Córdoba. “Todos los años se cambia el lugar”, explicó.

Marca.
Opinó que todo bombero tiene un siniestro o algún hecho puntual que lo marca en su carrera, ya sea por intervención en incendios estructurales o en accidentes de tránsito. Tal es así que Paola, a pesar de sus escasos tres años como bombera, ya carga con uno. Con suma tristeza rememoró el siniestro vial al que tuvo que asistir, sin saber que adentro del vehículo que se había estrellado contra un árbol estaría el cuerpo sin vida de su sobrino.
“Al principio hice mi trabajo como se debe, y poco después me di cuenta que uno de los accidentados era mi sobrino. Intenté de actuar en frío, porque de lo contrario se corre el riesgo de no cumplir con nuestro deber. Esto nos enseña que hay que estar preparados para todo. Muchas veces no se sabe a quién debemos rescatar, auxiliar o asistir”.
El siniestro mencionado por Paola, se produjo en julio del año pasado sobre ruta nacional 152, en cercanías del Destacamento Móvil 4 de Gendarmería Nacional, por el cual falleció Joel Muñoz (19 años).

Influencia.
Desde que Paola abrazó esa vocación de servicio, recibió el respaldo de su novio y toda su familia. Sin embargo, reconoce que se trata de una profesión que demanda muchas horas del día. No solo se trabaja, sino que también hay entrenamientos muy exigentes, además de constantes capacitaciones. “Lo tomo con mucha responsabilidad y seriedad porque debemos estar preparados de la mejor manera”, agregó.
Más allá de eso se encuentra cursando la carrera dictada por el Instituto de Formación Docente, para recibirse de maestra, de modo tal que sus jornadas son extensas. El hecho de estudiar, sumado al trabajo que realiza ad honorem como bombera, genera contratiempos que Paola desafía permanentemente. “Me quita mucho tiempo a mi vida personal, pero realmente estoy haciendo lo que siento y me apasiona”, remarcó.
En ese sentido recordó cuando hubo oportunidad que se iba y no regresaba por más de un día, refiriéndose a lo que le tocó vivir tanto a ella como a sus compañeros, con los incendios rurales desatados en el verano. “Hubo días que estábamos en el medio del campo y sin señal para poder hablar con mi familia, y darles un mensaje de tranquilidad. Pasa que uno se va y no sabe si regresa”, expresó.
Por último manifestó que el próximo año tiene chances de ascender. De todas formas, disfruta mucho de su presente, ya que es segunda escolta de la bandera del cuerpo de bomberos. Honor, que comparte con la cabo primero Analía Platner (abanderada) y Ricardo Esteban Solano (primer escolta).