Menor de 12 años fue golpeada por una compañera de colegio

WINIFREDA: MADRE DE LA VICTIMA RADICO DENUNCIA

Una menor contó que dos estudiantes mayores que ella la tiraron al suelo mientras su agresora le pegó una cachetada y patadas en el abdomen. “Me tiene rabia y me hace la vida imposible”, afirmó. Podría intervenir la denominada “Mesa Social”.
Una menor de 12 años de Winifreda fue golpeada por una compañera de colegio de su misma edad, que recibió la ayuda de otros dos estudiantes mayores que ella. La violenta agresión ocurrió el miércoles a la mañana en la plaza San Martín del pueblo. La víctima se llama Maite y cursa el primer año del secundario. Su madre, Cintia Bentz, radicó una denuncia penal contra la agresora de su hija.
“Fui a educación física y después me dirigí a la biblioteca a hacer un trabajo práctico de lengua. A la salida, mi compañera me esperaba en la esquina de la plaza con otros chicos. Pude reconocerlos, van a segundo y tercer año”, relató la propia damnificada.
Los varones la tiraron al suelo mientras que la adolescente “me pegó una cachetada y patadas en la panza. Me auxilió otro compañero. Me tiene rabia, ella se la da de mala en la escuela y se la agarró conmigo”, respondió cuando se le preguntó sobre el motivo de la agresión.
Maite reveló que esta fue “la tercera o cuarta vez” que su compañera de aula la agrede. “Me hace la vida imposible”, afirmó la menor.

Colegio.
Su mamá en principio tomó conocimiento de lo sucedido a través de otra progenitora y después se acercó al colegio para contarle a la rectora lo acontecido. “Ella me sugirió radicar una denuncia y la hice. Mi hija tiene mucho dolor abdominal y ahora quiero seguridad porque no es algo que solamente le pasa a mi hija. He visto a otros chicos que también han pegado a la salida del colegio. Además, se insultan, gritan, dicen barbaridades, tiran con las carpetas, pegan piñas y patadas, es una cosa de todos los días y qué hace la policía que no vigila. Me gustaría ver policías cuando los chicos salen del colegio y caminando por la plaza”, reclamó la mujer.

Miedo.
Su hija no quiere salir de su casa “porque tiene miedo a que la estén esperando. Tiene miedo de ir sola al colegio, a inglés particular, a educación física, a hacer un mandado, a encontrarse con los otros compañeros que alentaron a la agresora a que le pegue. Por eso la estoy acompañando a todas partes”, indicó Bentz.
Finalmente Maite aseguró que sigue “dedicada al estudio”, pese a las repetidas agresiones que sufre. “Es positivo, pero ella vive con temor”, reafirmó su madre.
Este episodio se judicializará, pero en el ámbito local podría motivar una reunión de la denominada “Mesa Social”, integrada por representantes de instituciones locales, que analizan distintas situaciones conflictivas y buscan soluciones a las problemáticas existentes.