Murió joven accidentado en ruta 1

Un joven motociclista, identificado con José Chimussa (23), falleció ayer a la mañana en el Hospital Gobernador Centeno de General Pico, donde había quedado internado tras haber protagonizado días atrás un siniestro vial sobre la ruta provincial 1 entre las localidades de Bernardo Larroudé e Intendente Alvear. El conductor de la moto, Oscar Toranzo (22), quien integraba el cuerpo de Bomberos Voluntarios de Banderaló, había fallecido en el acto.
Chimussa se encontraba en el centro asistencial piquense, al que había ingresado con un severo traumatismo de cráneo durante la noche del 23 de octubre tras protagonizar un accidente vial a la altura del kilómetro 7 de la ruta provincial 1, en jurisdicción de Larroudé.
El siniestro se registró en el momento en el que dos jóvenes que habían pasado la tarde en Alvear, viajaban de regreso rumbo a Banderaló -su localidad de origen-, a bordo de una moto marca Yamaha. Por causas que se tratan de establecer, colisionaron de frente contra un automóvil Ford Fiesta de color rojo que avanzaba en sentido contrario. El rodado mayor en el que viajaban cuatro ocupantes oriundos de Villa Sause, era conducido por Néstor Khunt.
Tras la colisión, el conductor del rodado menor falleció en el acto y Chimussa fue trasladado grave de urgencia al hospital piquense, donde permaneció internado hasta ayer.

Fallecidos en vuelco eran castenses.
Finalmente se confirmó que eran castenses las dos víctimas fatales del vuelco el sábado a la noche en la ruta provincial 102 en una recta del tramo ubicado entre Eduardo Castex y Conhelo. En tanto un tercer joven que iba en el vehículo accidentado se encuentra “en gravísimo estado de salud” internado en el hospital General Pico, y el cuatro ocupante del rodado está en el hospital local.
Con estas dos personas fallecidas y el motociclista que murió tras unos días de agonía luego de accidentarse en la ruta 1 llegan a 56 las víctimas fatales en 2016 en siniestros de tránsito en calles y rutas de la provincia.
Los fallecidos en el vuelco de la ruta 102 fueron identificados como Maximiliano Resch (30) y Giuliano Díaz (25). El luctuoso accidente conmovió a la comunidad castense, dado que los cuatro ocupantes del vehículo siniestrado son integrantes de conocidas familias locales.
El siniestro vial se produjo poco minutos después de las 21.30. Los jóvenes circulaban en una camioneta Chevrolet D20 en sentido oeste-este, a aproximadamente 10 kilómetros al oeste de Eduardo Castex. Las versiones más coincidentes indicaron que la camioneta “se habría ido a la banquina, retomó hacia la cinta asfáltica, se fue al carril contrario donde el conductor habría pegado otro volantazo y ahí empezó a dar tumbos”.
El rodado quedó totalmente desintegrado. Un cuerpo quedó a pocos metros sobre la cinta asfáltica, y el otro joven fallecido fue encontrado -también a pocos metros- sobre la banquina.
Las primeras investigaciones trataron de determinar si participó otro rodado en el accidente, pero esa posibilidad quedó rápidamente desechada. La ruta 102 permaneció cortada durante más de cuatro horas, porque se constituyó en el sitio del vuelco la fiscal María Cecilia Martiní y los peritos de la División Criminalística de la UR I.
Las fuentes consultadas no pudieron determinar quién conducía la camioneta, pero especularon que sería Maximiliano Resch, uno de los fallecidos. En tanto Román Resch -hermano del fallecido- sufrió “gravísimas lesiones” y se encuentra internado en el Hospital Centeno de General Pico, mientras que Julián Aymú permanece internado en el centro asistencial castense.

Asistencia y traslados.
En el sitio del siniestro de tránsito trabajó personal de la comisaría de Eduardo Castex, que hizo un cordón policial -en los extremos este y oeste- a varios metros del sitio donde quedaron la camioneta y los dos cuerpos de los fallecidos.
Además, el personal y ambulancias del Hospital Pablo F. Lacoste se encargaron del traslado de los dos jóvenes lesionados.
Los dos fallecidos fueron trasladados a la morgue del Hospital Padre Buodo de General Acha, dado que la morgue del Hospital Lucio Molas de Santa Rosa no cuenta con servicio de agua por la rotura de un caño que ocasionaron operarios municipales cuando realizaban trabajos en la calle Filiberto. Y esto provocó que los cuerpos arriben ayer -después de las 17- a esta localidad para el velatorio.

Compartir