“No hubo evidencia de la frenada”

PIDIERON 4 AÑOS DE PRISION PARA CONDUCTOR QUE MATO A JOVEN ALVEARENSE

El fiscal Damián Campos solicitó ayer a la mañana que se condene a la pena de cuatro años de prisión a Juan Pablo Escobar, el joven que el año anterior arrolló con su camioneta y mató a un motociclista en Intendente Alvear. La lectura de los alegatos finales se realizó ayer a la mañana en la sala 1 de esta ciudad, y fue presenciada por un grupo de estudiantes de un colegio secundario y una treintena de familiares y allegados a Sebastián González, el joven fallecido en el hecho que se investiga, quienes increparon al imputado como así también al defensor Alejandro Caram.
También presenció la audiencia, Gabriela Patek, madre de Selene García, la joven que falleció en el mes de mayo de este año, luego que fuera atropellada y abandonada en uno de los accesos a General Pico, por Gonzalo Garro.
El 12 de abril del año anterior, cerca de las 6, el imputado conducía alcoholizado y en exceso de velocidad una camioneta marca Chevrolet Silverado, por la Avenida Sarmiento de Intendente Alvear, en dirección de norte a sur. Minutos después de haberse retirado de un local bailable, del cual se retiró en estado de ebriedad, colisionó desde atrás a una motocicleta que avanzaba en el mismo sentido, que conducía Carlos Lobos y en la que González viajaba como acompañante.

Testimonios.
Ayer a la mañana, previo a que las partes presentaran sus pretensiones respecto al resultado del proceso, se le tomó declaración de manera telefónica a la médica Lorena Brocal, que atendió en un centro asistencial alvearense a Lobos, de quien dijo que su vida corrió peligro.
Luego declaró por espacio de casi dos horas, Alejandro Morán, el profesional que realizó la pericia accidentológica. El perito, que fue interrogado tanto por el fiscal, como por los abogados querellantes Armando Agüero, Julio Ballari y por el defensor, explicó que al momento del impacto la moto quedó incrustada en la camioneta, y fue arrastrada 154 metros. El cuerpo de González se desprendió a los 41 metros del punto de impacto.
Morán también destacó que Escobar viajaba por lo menos a una velocidad de 67 kilómetros por hora, y aseguró que “no hubo evidencia de algún tipo de frenada” y que el vehículo se frenó por la desaceleración.
En su extensa y clara exposición, el perito se refirió a la influencia que tuvo en la producción del siniestro, la ingesta de alcohol por parte del imputado, que tenía 2,15 gramos de alcohol en sangre.

Alegatos y tensión.
Tras un breve cuarto intermedio, se llevó a cabo la lectura de los alegatos finales, en la cual el fiscal Campos, tras hacer un breve relato del hecho investigado, dijo que quedó acreditado con las pruebas que se incorporaron al proceso.
Respecto a la hipótesis que intentaron instalar algunos testigos, sobre una embestida intencional de parte de Escobar, el funcionario judicial dijo que “en este caso reinó la imprudencia y no una actitud homicida”.
Sostuvo la calificación inicial de Homicidio Culposo y Lesiones graves culposas, y se refirió a los distintos agravantes de su conducta, como el hecho de no haber escatimado la ingesta de alcohol, cuando sabía que tenía que manejar. De esta manera, pidió una pena de cuatro años de prisión y de 10 años de inhabilitación para conducir. Los querellantes, tras breves intervenciones adhirieron al alegato fiscal.
Caram, se refirió a la inexistencia de luz trasera de la moto en la que viajaba González, y dijo que esto la hizo imperceptible para su defendido. También dijo que el fallecido no llevaba el casco reglamentario colocado.
Estas argumentaciones, su pedido de pena en suspenso, y el arrepentimiento final del acusado, generaron el enojo y la indignación de los familiares de la víctima, que llegaron a increpar a Escobar y al propio defensor.

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