Nuevo plan de separación de residuos

La comuna entregará recipientes plásticos para los residuos orgánicos, que serán convertidos en abono. Los vecinos también recibirán bolsas rojas para los patogénicos, que serán quemados. Los inorgánicos serán clasificados y vendidos.
La Municipalidad de Winifreda diseñó un nuevo plan de separación de residuos domiciliarios, que de tener éxito reduciría en un 80 por ciento la acumulación de basura en el basurero a cielo abierto, situado dentro del radio urbano. El municipio busca un predio alejado del pueblo para relocalizar el vertedero, mientras tanto reactivará la planta de tratamiento.
La encargada del área de Medio Ambiente municipal, Claudia Visbeek, contó a LA ARENA que el primer paso del nuevo programa ya se dio con el inicio de una campaña de concientización dirigida a los vecinos que formarán parte de una prueba piloto de separación de residuos.
La difusión es realizada por tres promotoras ambientales contratadas por el municipio: Anabela Pérez, Maira Pall y Micaela Kroneberger. Ellas están visitando los domicilios comprendidos en un radio de 25 manzanas, entre las calles Alfonsín, Calderón, Alsina y Sarmiento, para indicarles a sus moradores la manera adecuada de separar los residuos, para cuando el plan se ponga en marcha. Esto sucederá cuando ellas terminen su trabajo.
En ese momento, el municipio entregará de manera gratuita a los vecinos de la zona muestra, recipientes plásticos con tapa para los residuos orgánicos (restos de comida cruda o cocida, cáscaras, carozos, huesos, restos de yerba, té, café, entre otros).
“Son aquellos que se descomponen y con los cuales podemos fabricar abono, que serviría para los jardines, parques públicos y demás. Es muy importante porque de acuerdo a estadísticas de La Pampa casi el 60% de la basura que generamos es orgánica, es un volumen bastante considerable, pesa mucho y es muy húmedo. Esto en los basureros a cielo abierto produce líquidos que lixivian, es decir, pasan a través de las napas y van al suelo. Además, son buscados como comida por roedores y perros, que después conviven con nosotros”, apuntó Visbeek.

Recolección.
Los días de recolección serán lunes, miércoles y viernes. El camión recolector pasará los martes y jueves para levantar los inorgánicos, aquellos que se mantienen inalterables con el tiempo como vidrios, plásticos, papeles, telas, tejidos, metales, maderas, entre otros.
Los frentistas deberán depositarlos en bolsas, en lo posible la mínima cantidad de nylon, cajas de cartón o tarros. Los mismos días se juntarán los sanitarios o patogénicos, los que se vuelcan en el recipiente del baño (pañales, toallas femeninas, tampones, preservativos, entre otros). Estos deberán colocarse en bolsas rojas cerradas, las cuales serán cedidas por el municipio.
Sobre el destino final de la basura, Visbeek indicó que los patogénicos serán quemados en un horno que será instalado lejos de la localidad y generará un mínimo impacto ambiental. El resto irá a la planta de tratamiento. Allí, los inorgánicos serán separados en boxes para su posterior comercialización. Con los orgánicos se producirá abono mediante lombrices californianas o químicos que aceleran el proceso.

“Puntos limpios”.
El proyecto municipal incluye la creación de “Puntos Limpios” en distintos barrios. En esos espacios, los vecinos podrán acercar a un contenedor los residuos más contaminantes como pilas, baterías, aceites en frascos y chatarra electrónica.
“Nos han aconsejado que no enterremos las pilas ni las quememos. Tienen que estar en un recipiente cerrado hasta que surja una nueva solución tecnológica en el país o el mundo. A los vecinos les pedimos que no las mezclen con el resto de los residuos”, solicitó Visbeek.
La campaña de toma de conciencia de separación de los residuos en origen se extenderá a otros barrios y cuando todos los hogares estén separando adecuadamente, la acumulación de basura se reduciría considerablemente.
“El 60 por ciento de los residuos orgánicos serán convertidos en abono, los patogénicos se van quemar, los plásticos, vidrios y cartones se venderán, entonces vamos a tener una disminución del 80% o más. Nos tomamos en serio este plan y necesitamos la colaboración de la población”, sostuvo Visbeek.

“Muchos años de desidia”.
En la actualidad, toda la basura de las viviendas de Winifreda se deposita en el basurero común, gran parte inundado producto de las intensas lluvias. El ingeniero agrónomo Marcos Alles publicó en Facebook una foto del actual basural y posteó “esto realmente es un desastre ambiental”.
Claudia Visbeek solicitó a los vecinos “hagamos memoria, esto no se ocasionó durante el primer año de nuestra gestión, son muchos años de desidia”. Admitió que ese vertedero “está colapsado desde hace mucho tiempo, entendemos perfectamente el reclamo de los vecinos y se está buscando un lugar alternativo porque más allá de la separación siempre van a quedar residuos que no se van a poder descartar y en algún lugar hay que dejarlos”.
“La intendenta está buscando un predio más alejado del pueblo para comprarlo, tiene que tener varios requisitos, entre ellos, no inundable”, finalizó.