Oscar Fierro, nuevo jefe del Regimiento 6 de Toay, quiere “evitar errores”

El teniente coronel Oscar Buenaventura Fierro ya tomó el mando del Regimiento de Infantería Mecanizada 6 “General Viamonte” de Toay luego del alejamiento de su anterior titular, Sergio Fabián Franzoi. El nuevo jefe anticipó un cambio de conducta dentro de la unidad para “orientarnos a los valores que debe tener el Regimiento hoy en día”, una clara distancia con la simpatía hacia la Dictadura militar que trasuntaba su antecesor.
Oscar Fierro es oriundo de Formosa y antes de desembarcar como jefe del RIM6 se encontraba a cargo de la Sección Educación en el Comando de la Décima Brigada Mecanizada, en el predio de la calle Raúl Bonifacio Díaz. El militar tomó el control del Regimiento 6 el martes de la semana pasada, un recambio originado por el sumario administrativo y la investigación penal que enfrenta Franzoi.
“En este momento estamos con inspecciones y orientando las acciones propias del Regimiento”, explicó el jefe en un contacto telefónico mantenido ayer al mediodía. “Debemos orientarnos en los valores que debe tener el Regimiento hoy en día”, expresó. “Todo militar debe tener un compromiso patriótico que es un compromiso con el pueblo, porque el pueblo es parte de la Patria”.
“Una orientación que debemos tener en cuenta para evitar errores”, remarcó el militar, evidenciando en esas palabras la voluntad de cambiar el rumbo que venía hasta ahora.

Una cuenta en Facebook.
La investigación judicial sobre la presunta “apología del delito” que realizó el ex jefe del Regimiento de Infantería Mecanizada 6 de Toay, Sergio Franzoi, tomará envión la semana próxima cuando se reintegre el fiscal federal Juan José Baric. El funcionario judicial ya dispone de parte del material periodístico que reflejó el particular concepto sobre los Derechos Humanos y respecto a la Presidenta de la Nación que exhibía el jefe militar en su perfil en la red social Facebook.
Aunque el militar cerró su cuenta en Facebook el mismo día que estalló el escándalo, la Fiscalía Federal pampeana dispone de una parte importante de su contenido merced a los oficios que solicitó a varios medios de comunicación -gráficos y virtuales- de nuestra ciudad sobre el material que habían publicado. Aún así, diarios que dieron mucho espacio al tema de la polémica todavía no atendieron el pedido judicial.
De momento, el militar no ha sido citado por la Justicia Federal pampeana, eventualidad que se definirá si es que ese organismo entiende que hay elementos suficientes para poner en marcha una investigación formal.
Por lo pronto, el militar carga en sus hombros con dos causas, la que lleva adelante al Justicia Federal, y el sumario administrativo que le abrió el comando de la Décima Brigada Mecanizada también a raíz de sus “posts” en la red social más popular.
En esos posts, Franzoi reivindicaba la dictadura militar tanto merced a comentarios propios como a través del material que compartía en su página personal. El material que daba a publicidad revelaba una simpatía hacia los años de la guerra sucia, al punto de jactarse de que los padres del legislador porteño Juan Cabandié no están muertos sino que viven en el extranjero, un post que presentó como “Dos más y seguimos descontando…” y en el que dijo que la desaparición de esas personas era “otra mentira que se cae”. Sobre el poeta Juan Gelman había opinado que era un “terrorista” que protestaba porque cobraba un sueldo del Estado.

Sumario interno.
Estos comentarios le valieron el inicio de la actuación judicial. En cambio, el material compartido sobre la presidenta Cristina Fernández lo hizo protagonista de un sumario interno que además motivó su desplazamiento como jefe del Regimiento “General Viamonte” de Toay. El más chocante de ellos era el que comparaba los salarios, las propiedades y algunas características personales del presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, con la presidenta argentina. Además del mensaje fuertemente polémico del material en sí, Franzoi se permitía transmitir una reflexión en torno al patrimonio presidencial en un país con altos niveles de pobreza como es el nuestro.