Otro año de tejido solidario

RED SOLIDARIA REUNIO A MUJERES PARA CONFECCIONAR MANTAS

La Red Solidaria demuestra en cada oportunidad que hay diferentes formas de ayudar y todos pueden colaborar. Hasta agosto muchas tejedoras se reunieron, o trabajaron desde sus hogares, para confeccionar mantas tejidas que luego fueron donadas.
La Red Solidaria en General Pico realizó por tercer año consecutivo, el tejetón y durante los meses de frío grupos de mujeres tejieron mantas para regalar a los más necesitados. Con diseños llenos de color, diferentes lanas, puntos y estilos crearon colchas solo por “amor al prójimo”.
La vecina Vanina Martín, una de las representantes de la red en esta ciudad contó que fueron cinco tejetones los realizados este año entre abril y agosto, todos realizados en esta ciudad a excepción de uno que se pudo hacer en la vecina localidad de Dorila.
Martín dice que el resultado de estas actividades “Siempre es positivo. Una vez al mes nos reunimos y se van tejiendo y armando las mantas. Pero además es compartir el momento y contarle a la gente que se suma qué hace la red”. También se vuelve un espacio de encuentro para personas que están solas y que quieren ayudar a los demás.
El primer tejetón de 2016 se desarrolló en el Hospital Gobernador Centeno con la colaboración de los voluntarios del establecimiento. Fue muy interesante, explicó la entrevistada, porque entre los voluntarios participaron jóvenes y se acercaron a tejer personas que estaban cuidando a algún familiar en el centro de salud, quienes encontraron en el tejetón un momento distendido de charla y mates.
Como la idea es ir rotando la ubicación, también se hicieron tejetones en el Club de Leones, en la iglesia Emaús, la Peña El Alero, en el Club de la Tercera Edad de Dorila y el último en la sede de Federación Agraria. Para llegar así a diferentes barrios y trabajar con instituciones que conocen su entorno y pueden atraer a la gente.

Ver el resultado.
El traslado a Dorila se hizo porque una de las integrantes de la red tenía conocidos allí. Lo positivo es que quedó el contacto para que vecinas de esa localidad sigan tejiendo y colaborando. En esa visita se entregó una colcha a un dorilense que la necesitaba, y de esa forma quienes se esfuerzan pueden ver también el resultado de su solidaridad.
Martín señaló que en cada lugar donde se hace el tejetón se deja una colcha, de una plaza, dos plazas o para bebé según la necesidad, y el resto son entregadas por la red durante el invierno. Este año se llegaron a confeccionar unas 12 mantas, un número no menor teniendo en cuenta la cantidad de lana y tiempo que significa cada una. Incluso algunas colchas fueron enviadas a Entre Ríos cuando ocurrieron las inundaciones.
Los que pueden van al tejetón y hay otras mujeres que tejen desde sus casas, ese es el caso de algunas adultas mayores que tienen problemas para movilizarse pero aún quieren ayudar. Porque la red siempre busca unir. “La idea es que nos conozcan, y que se integren a otras actividades de la red”, dijo Martín.
El principal inconveniente es conseguir lana, a veces compran la integrantes de la red, en otras ocasiones les donan tejidos que son reutilizados, y hay algunas tejedoras firmes como Norma, Marta, Carol y otras que llevan su propia lana.
El cierre del tejetón se hizo durante el último fin de semana de agosto y a quienes participaron, respetando la esencia de la actividad, se les entregó como suvenir una agarradera tejidas con formo de vestido.

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