Pide por sus 5 hijas

(Realicó) – Gisela Ponce, madre de cinco hijas de entre 5 y 10 años, reclama que se las devuelvan, ya que se las sacaron en enero y a pesar de haber reclamado por todas las vías posibles a su alcance ni siquiera las puede ver regularmente. Ayer era un día de visita para con dos de ellas, las cinco están en guarda en diferentes familias y lugares. Cuando la mamá se hizo presente en el lugar previsto, le negaron esa posibilidad porque no estaba el funcionario correspondiente.
Gisela tiene una triste historia, de niña fue abandonada por sus padres, y desde los 11 años fue criada bajo la guarda del Estado y en hogares sustitutos. Cuando formó un hogar, fue golpeada por su pareja. “Siento que le fallé a mis hijas, me había prometido que no iba a permitir que me las saquen. Cuando las fui a ver por primera vez, les pedí perdón llorando porque no pude evitar que eso ocurriera…”.
La joven exhibió las copias de sus análisis realizados en el hospital Lucio Molas y que le dieron negativo para 11 tipos de drogas, ya que -afirma ella- la acusan de ser drogadicta.
Relató que el 28 de enero “me sacaron mis hijas, las tres más grandes quedaron en la casa de su papá y las otras con su otro padre. Me prohibieron acercarme a ellas y como había feria judicial comencé a deambular por todos lados pidiendo verlas, ya que sabía que estaban mal, que me extrañaban. Tuve que esperar un mes más para hablar con el juez de menores. Nadie me ayudaba… Las mayores que estaban en Realicó fueron llevadas a la casa del padre sin verificar en el estado que estaba para recibirlas. El estuvo detenido por peleas, y yo me separé de él porque me golpeaba…”.
Su relato es triste, habla de cómo denunció cuando una de las gemelas había sido golpeada, y que por eso las llevaron a un hogar sustituto de General Pico. Fueron separadas y mantenidas en diferentes lugares, pero sin tratamiento psicológico para contenerlas. Gisella pide tratamiento psicológico para ella misma, porque no puede acceder semanalmente tal se lo exigen ya que no tiene obra social.
“Hace ocho meses que todos me condenan, nadie quiere comprobar que las cosas de las que se me acusan sean ciertas. Las pruebas que presento no las miran…”, concluyó.