Piden nueve años de prisión para Esteban “Betún” Durán

(General Pico) – El fiscal Alejandro Gilardenghi solicitó ayer que se condene a nueve años de prisión a Esteban “Betún” Durán, autor confeso del crimen de Luis Marcelo Giménez, hecho ocurrido en el interior de un salón bailable de Intendente Alvear, en la madrugada del 20 de octubre pasado. Ayer a la mañana, en los tribunales piquenses se desarrolló la tercera y última audiencia del debate oral y público que coordinó el tribunal presidido por el juez de audiencia Carlos Pellegrino, y que también integraron los magistrados Fabricio Losi y Florentino Rubio.
En la última de las tres jornadas del juicio, previo a la lectura de los alegatos, declararon los últimos testigos de la causa, entre los que se encontró el médico forense Rubén Bocchio, quien ratificó el informe de la autopsia realizada al cadáver de Giménez.
Además fue llamativa la declaración que aportó una vecina de Intendente Alvear, quien culpó a otra persona del homicidio, siendo que el propio Durán ya había confesado en el inicio del debate la autoría del hecho.
Otro de los testimonios que recogió el tribunal fue el de la mujer que era pareja de la víctima, quien relató que se generó una discusión en el interior de la bailanta “Los Amigos”, cuyo titular es Facundo Alanís.
Antes del inicio de los alegatos, el acusado hizo uso de la última palabra, y aprovechó para pedirle disculpas a los familiares de la víctima que estaban en la sala. Luego la Fiscalía solicitó absolver a “Betún” Durán de la imputación que había formulado en el inicio del debate, sobre lesiones leves y agresión con arma, contra una persona del círculo de amistades del fallecido. Gilardenghi explicó que el presunto perjudicado de dichos cargos, negó haber sido agredido con un arma por el acusado.

Pedido de penas.
El fiscal explicó que mantendría la acusación de “homicidio simple”, debido a que el imputado confesó la autoría del hecho. Además subrayó que, pese a que el acusado manifestó que no tuvo intención de darle muerte a Giménez y que fue un “accidente”, no se puede aplicar la figura de legítima defensa.
Sobre esto, alegó que el arma blanca fue un “elemento desproporcionado” que utilizó Durán para intervenir en la discusión que se había generado entre su hermano y la víctima, en la cual ninguno de los involucrados había mostrado algún elemento contundente.
Durante el debate, algunos testigos aseguraron que el acusado anticipó de manera verbal el desenlace que tuvo la discusión, al decir que “iba a haber problemas”. El fiscal en base a estos testimonios aseguró que hubo un “anuncio previo”, y que el acusado cometió el hecho, pese a que tuvo la posibilidad de reflexionar y deponer su actitud violenta. Por tal motivo, pidió aplicarle una pena que sea un año mayor al mínimo de ocho años que prevé la ley para el delito de homicidio simple.
A su turno, el abogado querellante Norberto Paesani, adhirió al pedido de pena que le presentó la Fiscalía ante el tribunal. En tanto, el defensor oficial Walter Vaccaro pidió que se absuelva a su defendido de la acusación inicial de agresión con arma y lesiones leves, siendo coincidente esto con el planteo del fiscal en este punto.
Además alegó que el imputado no fue el generador de la discusión, y entendió que el medio que empleó “no fue racional para frenar la pelea”. Luego de manifestar que su defendido confesó el hecho y colaboró con la investigación, pidió que se lo condene a tres años de prisión en suspenso.
También solicitó que en caso que la Justicia lo condene por el delito de homicidio simple, reciba la pena mínima de ocho años, y no de nueve como planteó el fiscal. La lectura de sentencia se llevará a cabo el próximo miércoles.