Piden prisión en suspenso para policía

Previo a la lectura de los alegatos, el juez Fabricio Losi le tomó declaración al resto de los testigos. Uno de los testimonios más importantes, fue el que brindó una clienta de la peluquería donde ocurrió el hecho, quien aseguró que el acusado amenazó de muerte a la joven.
(General Pico) El fiscal Alejandro Gilardenghi solicitó ayer que se le impusiera una pena de un año y seis meses de prisión de ejecución condicional al efectivo policial Jonatan Ansaloni, a quien se lo juzga por los delitos de amenazas agravadas por el uso de arma de fuego y de lesiones leves en concurso real, de los que habría sido víctima su ex pareja y madre de su pequeño hijo, Jésica Arriola. El defensor Armando Agüero pidió que se lo absuelva de los cargos que le imputan. La lectura de sentencia se llevará a cabo el próximo miércoles.
Ayer a la mañana en la sala 1 de los tribunales de esta ciudad, el juez de audiencia Fabricio Losi coordinó la segunda y última jornada del debate oral y público en el cual se investigó un hecho que ocurrió el 14 de diciembre de 2012, cuando el imputado, que se desempeñaba como oficial de policía en la Comisaría Segunda, irrumpió en un salón de belleza en el que trabaja Arriola, y tras amenazarla con su arma reglamentaria y propinarle algunos golpes, le exigió que le entregara a su hijo.
En ese momento una joven clienta alertó a la policía de la situación que se estaba viviendo, pero los efectivos que llegaron al lugar, mostraron una pasividad sorprendente, puesto que dejaron que Ansaloni, que portaba un arma de fuego, se retirara de local junto al menor.
En el inicio de la segunda jornada del debate, previo a que se reanudara la rueda testimonial, el acusado le solicitó al magistrado dar su versión de los hechos. El uniformado dijo que trató de ponerse de acuerdo con su ex pareja para encontrarse con su pequeño hijo, al cual hacía cuatro días que no veía, y que al no obtener respuestas positivas, se dirigió al lugar de trabajo de la joven.
Además indicó que tuvo una discusión con Arriola, y aseguró que no recuerda detalles de lo ocurrido. El acusado dijo que no recordaba haber sacado el arma reglamentaria frente a su ex pareja, y que si bien tuvo un momento de ira, no sería capaz de lastimarla.

Relato de clienta.
Para la fiscalía, fue “contundente” el testimonio que brindó una joven clienta de 21 años, que presenció los hechos. La mujer aseguró haber visto a Ansaloni sacar el arma de fuego de una mochila, y escuchó que la propietaria del comercio le pedía al acusado que dejara de golpear a su empleada. Esta, por temor a que pudiera resultar dañada, se retiró del local junto a las demás clientas y trabajadoras del comercio, y de manera telefónica avisó a la policía sobre la presencia de un hombre armado en el interior del salón.
Además aseguró haber visto a la perjudicada con la cara lastimada, y dijo que escuchó cuando Ansaloni cargó el arma y la amenazó de muerte si no le entregaba a su hijo.
También prestó declaración el comisario Mauro Bertone, a cargo de la Comisaría Segunda en la cual se desempeñaba el imputado, y personal de la Unidad Funcional de Genero que asistió a la víctima.
Además Gilardenghi dio lectura del informe que elaboró personal médico del Hospital Centeno, que cotejó que Arriola presentaba un hematoma en el brazo y una herida cortante en la cara.

Pedido de absolución.
Al momento de presentar los alegatos, la fiscalía mantuvo la acusación inicial, y pidió que se lo condenara al imputado a la pena de un año y seis meses de prisión de ejecución condicional, tras señalar que debía elevarse el monto mínimo que establece el Código Penal, debido a que por su función policial, el acusado debe tener un “mayor apego” a la ley.
El funcionario judicial, quien señaló que a lo largo del debate se lograron probar los hechos, también solicitó que se le impusiera al policía como reglas de conducta, la obligación de fijar residencia y la de someterse a un tratamiento psicológico.
A su turno, el defensor Armando Agüero pidió la absolución de Ansaloni por los dos delitos que se le imputan. El abogado del efectivo policial, indicó que la víctima misma, al momento de ser abordada por la asistente social de la Unidad Funcional de Género, aseguró que previo al hecho que se juzga, no había sido amenazada ni tampoco había sufrido violencia física de parte de su ex pareja.
Agüero sostuvo que la visita que realizó su defendido a la peluquería, tuvo como fin encontrarse con su hijo pero la situación luego se “desbordó”. Además argumentó que la mujer, luego que sucedió este hecho violento en su lugar de trabajo, nunca le limitó la visita de su hijo.
El juez Losi dará a conocer la sentencia el miércoles en los tribunales locales.