Protagonizó un choque y luego huyó del hospital

GENERAL PICO: CONDUCIA UNA MOTO CON FUERTE ALIENTO ETILICO

Un motociclista, con un fuerte aliento etílico, fue protagonista de un choque contra un auto. Fue derivado a la guardia del hospital, de donde se fugó. Luego sus familiares lo persuadieron y llevaron nuevamente al nosocomio, donde se repone de heridas.
Un vecino de apellido Oberante (26) que se trasladaba en una motociclista por la calle 25 en dirección oeste a este, al llegar al cruce de la 14, no pudo evitar chocar el vehículo conducido por Mariana Rambur. La mujer de 41 años, que venía en sentido contrario.
Aparentemente la mujer no vio venir a la moto o no pudo calcular la velocidad a la que se desplazaba, y ensayó la maniobra de cruce hacia la izquierda en la calle de doble mano para transitar por la arteria perpendicular.
Oberante impactó con fuerza el lateral izquierdo del Chevrolet Corsa y golpeó con su cabeza el parabrisas del lado de la conductora, rompiendo el vidrio con el golpe y quedó tendido en el pavimento quejoso por sus dolores.
Rambur luego de la colisión con la moto perdió el control del auto, que fue a dar contra un árbol para detener su marcha. La mujer y su acompañante no sufrieron lesiones. El auto quedó visiblemente dañado, sobre todo por el impacto contra el árbol.

Internación y huída.
Intervino en el siniestro vial personal de la Comisaría Segunda que ordenó la llegada de una ambulancia del SEM para el traslado del motociclista que yacía tirado y con un fuerte golpe en su cabeza. Oberante conducía una Honda Bitz 110 cc, a alta velocidad, sin casco reglamentario y, de acuerdo a quienes lo asistieron, con un fuerte aliento etílico.
El móvil del SEM trasladó al joven herido hasta la guardia del Hospital Centeno donde se le practicaron las primeras curaciones y se dispuso su internación en observación para controlar la evolución del golpe en su cabeza. Los médicos refirieron que la alta dosis de alcohol en sangre les impedía avanzar con algunos estudios por lo que dispusieron su internación hasta que el estado del paciente permitiera esas prácticas.
Sin embargo, Oberante aprovechó un momento en soledad para desprenderse del suero y huir del lugar sin que nadie advirtiera su ausencia hasta unos minutos después de producida la fuga.
Cuando los médicos hicieron la denuncia de la fuga y personal policial estaba abocado a la búsqueda del herido, familiares de Oberante trasladaron al joven nuevamente a la guardia hospitalaria.
Al parecer el joven logró llegar a su casa y allí su familia, al ver el estado en que estaba, lo persuadió de la necesidad de recibir atención médica. Por eso el muchacho aceptó volver al hospital, donde permanece internado en observación recuperándose de las contusiones sufridas. La policía secuestró los rodados y precisó que la moto carece de patente y documentación legal.