Quejas por olores nauseabundos de criaderos

(General Acha) – “Cuando corren ráfagas de viento desde el norte, los olores nauseabundos se expanden y cubren una amplia zona del norte de General Acha, donde en gran mayoría se encuentran asentadas casa quintas, viviendas, hoteles, estaciones de servicio, restaurantes, y el predio del parque Campos. Esto no sólo atenta contra la salud de la gente, sino también contra el desarrollo de la actividad turística”, señalaron al quejarse ante esta agencia.
El Concejo Deliberante ya legisló antes de fines de año sobre este tema, a partir del proyecto presentado por la edila Adriana Leher (Comunidad Organizada), quien se hizo eco de la nota enviada por empresarios de la ciudad. En la oportunidad, solicitó al Ejecutivo local la realización de acciones tendientes al control e higiene para identificar potenciales negativos de impacto ambiental.
Para los ediles de esta manera se establecerían las medidas adecuadas sobre los criaderos de cerdo aledaños a General Acha, “que invaden la localidad con olores repulsivos, y perjudican a los vecinos y empresarios dedicados a la actividad turística”, opinaron.

Veto.
Leher adujo en ese entonces que su bloque había presentado anteriormente un proyecto de ordenanza, el cual fue aprobado por unanimidad pero el Ejecutivo municipal se lo vetó, y el cuerpo deliberativo no lo ratificó. Por ese motivo -afirmó-, “nos quedamos sin legislación respecto del tema criaderos de cerdo”.
Por su parte al momento del debate del proyecto aprobado antes del receso de verano, la oficialista Andrea López (Unión Vecinal), manifestó que si bien es cierto que existe esta problemática con los criaderos de cerdo, aclaró que “sus dueños no tienen la culpa que el pueblo haya crecido y expandido hacia sectores cercanos, de modo tal que el municipio debería darle una solución, que bien puede ser ofrecerle otros terrenos donde puedan desarrollar sus tareas sin inconvenientes”.

Vísceras.
De acuerdo a lo que surge del proyecto elaborado por la concejala de la oposición Adriana Leher, “los olores son consecuencia del arrojo de los residuos de vísceras del frigorífico local para alimentos de cerdos”. No obstante -agregó-, que desde la planta frigorífica “se manifestó darle doble cocción a las vísceras, pero los olores siguen siendo un problema”.
Leher dijo además que su iniciativa no tenía por objetivo prohibir los criaderos de cerdos, sino realizar un control exhaustivo con el fin de garantizar la convivencia adecuada. “Corresponde al municipio garantizar un ambiente saludable ecológicamente, y hacer cumplir la Ley Ambiental Provincial 1914”, concluyó.