Renunció la directora del hospital de Doblas

ENFRENTADA CON ZABALA

La directora del Hospital Pedro Novick de Doblas, Viviana Mariela Olmedo, renunció el viernes y dijo que su decisión obedece a “priorizar” su salud deteriorada a causa situaciones derivadas de falencias en el sistema sanitario y a la persecución política que ejerció sobre su gestión el intendente Fabián Zabala. Todo ello, asegura, se “encuadrada en una situación de violencia laboral en un ambiente hostil”.
El jefe comunal tuvo dentro de sus columnas de campaña el mejoramiento de las prestaciones hospitalarias locales y siempre se mostró crítico con la conducción del establecimiento de salud. Pero todo se precipitó luego de que el 1 de diciembre un joven sufrió un infarto y debió ser trasladado de urgencia a Santa Rosa sin acompañamiento médico porque las dos profesionales habían presentado sendas carpetas médicas y el nosocomio estaba acéfalo.
La extrema situación hizo que Zabala recibiera quejas directas de vecinos, según dijo en ese entonces a LA ARENA. “Familiares del infartado me reclamaron muy fuerte y hoy una persona entró a mi oficina directamente, muy enojada, a protestar por este problema. Y la verdad es que tienen razón. La gente está cansada, como yo, que no nos den las soluciones que hacen falta en materia de salud”, se quejó.
Además de la falta de médicos también están sin terminar obras previstas en el hospital. Por ello, ante esta coyuntura, Zabala intentó a principios de diciembre, obtener respuestas del Ministerio de Salud y alertó a las autoridades de Asuntos Municipales sobre la situación. “Ahora espero poder comunicarme en forma directa con el gobernador (Carlos Verna) para imponerlo de nuestra realidad”, se esperanzó. “El ministro (Rubén) Ojuez no me atiende el teléfono, directamente”, tiró algo ofuscado y respondió que en el caso del subsecretario Abrego la respuesta recibida era que “estaban viendo de qué manera nos pueden solucionar la situación, nada en concreto”.

“Parches”.
La respuesta de Salud, ante los fuertes reclamos de Zabala, fue emparchar la situación con algunas guardias cubierta por profesionales de otros hospitales. Y también se reincorporaron las dos médicas que estaban con licencia médica, lo que mejoró la situación de indefensión sanitaria de los doblenses.
Y días antes de fin de año, Ojuez hizo entrega a las autoridades del establecimiento de una ambulancia cero kilómetro y recorrieron las obras en marcha de la refacción y ampliación del centro sanitario. El gesto de llegar en persona a Doblas por parte de Ojuez fue leído en el pueblo como una señal que el reclamo popular y del que se puso al frente el intendente, es legítimo.
Más adelante hubo una reunión en Santa Rosa y el paso siguiente fue esta movida del ministerio, con respuestas que parecen más acordes al problema. Si bien aún no han trascendido noticias oficiales, una fuente ministerial afirmó que desde la cúpula del organismo trabajan para darle respuestas a Zabala y que se vendrían cambios tanto en la conducción del hospital como en el plantel de profesionales, varios de ellos en el ojo de la tormenta y centro de los reclamos de los vecinos.

Renuncia.
El viernes, la médica Viviana Olmedo, interinamente a cargo de la dirección del Pedro Novick, dio el portazo y renunció. Lo hizo con una dura misiva enviada al jefe de zona y director de Recursos Humanos, Diego Fanfliet, en la que dice ser una víctima de lo que considera el deficiente sistema hospitalario y, además, acusa al intendente de haberla perseguido políticamente.
La médica cargó contra el sistema sanitario local. “Es de conocimiento de las autoridades de Salud Pública las dificultades que padece el hospital de Doblas debido a la carencia de médicos, de personal en general y que las condiciones edilicias del edificio se han deteriorado notoriamente, y se agravaron con la suspensión de la obra de remodelación”, señaló.
“La delicada situación descripta se incrementó notoriamente, a partir de la última semana de febrero de 2016, ya que la médica trasladada desde el centro de Salud Gobernador Duval a Doblas, comenzó a solicitar carpetas médicas y quedé como única profesional en el nosocomio, sin dejar de cumplir eficazmente mis funciones de directora”, agregó.
“A fines de noviembre, el deterioro psicofísico de mi salud era tan notable que mi psicólogo me otorgó una carpeta médica por 11 días a partir del 1 de diciembre de 2016, reincorporándome nuevamente al servicio el día 13 de diciembre. El ambiente laboral, cada vez se tornaba más hostil y el menoscabo de mi salud se vio también afectado por la permanente intromisión del intendente en las funciones del hospital”.
Reveló que en enero de 2016 asistió a una reunión con Zabala en su despacho para tratar de acortar diferencias pero que no tuvo buenos resultados. “El intendente claramente me manifestó que el no acordaba con mi forma de trabajo y que arbitraría todos los medios políticos a su alcance, para sustituirme en la dirección del hospital”.
Olmedo recordó declaraciones de Zabala a LA ARENA en marzo tras reunirse con Verna en las que criticaba su tarea frente al hospital. “Debería bajar los decibeles en el trato con la gente”, había reclamado el intendente.Olmedo aseguró que entre “sus actitudes de destrato hacia mi persona”, se supo en el ámbito hospitalario que Zabala ofreció el cargo de director a varios de los médicos, de Winifreda y Santa Isabel. “Continuó así con su idea fija, desde que estaba en campaña política y a los pocos días de asumir como intendente, expresando que tenía ya elegido al nuevo director porque no concordaba con la directora actual”, afirmó.
En su carta de renuncia asegura que la decisión es para preservar su salud e hizo una grave denuncia contra el intendente Zabala. “Al tener que elegir entre continuar en mi cargo de directora, o seguir con el detrimento de mi salud, para no dejar sin atención a los pacientes de la localidad, y sentirme ínsita en una persecución institucional, encuadrada en una situación de violencia laboral, en un ambiente hostil totalmente alejado de los parámetros de la OIT de desarrollar mi trabajo en un ambiente laboral libre de violencia, entiendo que debo priorizar mi salud, ya que los daños psiquiátricos son irreversibles”, concluyó Olmedo.