Retamales salió a defender a Bravo

La concejala Liliana Retamales (Movimiento Popular Veinticinqueño), criticó ayer el proyecto presentado por su par Ricardo Poyo (PJ), en el que se acusa al intendente de 25 de Mayo, David Bravo, de “desmanejo en las cuentas públicas” y de un “alto nivel de corrupción”.
Según Poyo, en la comuna “no se cumple con los presupuestos mínimos y básicos que aseguren el régimen municipal, ni la transparencia en la gestión y manejo de los fondos públicos” y afirmó: “En virtud del desmanejo existente en las cuentas públicas y alto nivel de corrupción”.
Retamales, en diálogo con Radio Municipal local, hizo referencia al proyecto aprobado por mayoría, el jueves, al que rechazó en su total contenido, “por carecer de elementos ciertos que justifiquen tan temeraria afirmación de que estamos ante una situación de subversión del orden municipal”.
En cuanto a los considerandos del proyecto “no se cumple con los presupuestos mínimos y básicos que aseguren el régimen municipal, ni la transparencia en la gestión y manejo de fondos públicos…”, la concejal indicó que esta frase “es la retórica de un grupo de concejales, será que no entienden los balances presentados, acaso superan su conocimiento?”.
Retamales se preguntó: “¿No es corrupción no cumplir con su trabajo y cobrar religiosamente su sueldo cada mes? Los proyectos brillan por su ausencia, mientras los vecinos esperan el loteo de terrenos, que sigue durmiendo en el cajón, que intercedan ante provincia para definir la obra de ampliación de gas natural, porque hay varias viviendas que no pueden tener este vital servicio que actualmente se encuentra colapsado”.
“En más de una oportunidad sufrí maltrato psicológico por parte de Ricardo Poyo y ¿él habla de paz social?”, disparó la edila. “Si les preocupan tanto las arcas municipales deberían pedir una auditoria y así calmar su preocupación”, agregó.

Defensa.
Las declaraciones de Bravo, en los medios locales, en los que indicó que no garantizaba la paz social en caso de ser destituido, los concejales opositores habían expresado: “Estos dichos resultan ser una amenaza para este cuerpo (…) con la finalidad de coartar la libertad de funcionamiento y conciencia de sus miembros (…)”.
Ante esto, Retamales dijo: “Lo que el intendente ha expresado es, ni más ni menos y sin interpretaciones retorcidas, una realidad insoslayable: ¿quién está en condiciones de garantizar, por sí mismo, la paz social en nuestro país?”.
“Se acusa irresponsablemente a Bravo de ser un virtual cabecilla de grupos sociales violentos. ¿Tanto se puede menospreciar a la gente para afirmar que los llevan de las narices a provocar desmanes?, y si ello fuera cierto, ¿qué hizo el autor del proyecto, en su carácter de funcionario público, para denunciar donde constitucionalmente corresponde, la existencia de una organización preparada para violentar la paz social?”, agregó.
“Mucho se puede hablar en ámbitos mediáticos o en el marco de las declaraciones políticas. Ahí no resulta necesario eximir pruebas. Las resoluciones de los ámbitos institucionales deben fundamentarse en situaciones o hechos ciertos. La calidad democrática así lo exige”, concluyó.