Se incrementan los reclamos de consumidores

(General Pico / Trenel) – Cerca de 40 personas por día acuden a la oficina de Defensa del Consumidor en General Pico. En el 90 por ciento de los casos se llegan a conciliar posiciones. Desde la entidad consejan leer bien los contratos.
La telefonía fija y celular, Internet, planes de autoahorro y tarjetas de créditos, encabezan el ranking de reclamos de los piquenses que, en número importante, acude día a día a la oficina de Defensa del Consumidor.
En la ciudad esta dependencia funciona desde hace 12 años. “En aquel tiempo los mayores reclamos de los vecinos tenían que ver con los tiempos compartidos (comercialización de alojamientos vacacionales por determinado tiempo). Ese tipo de quejas se desvaneció y con la llegada masiva de la telefonía, ya sea fija o celular, la mayoría de los reclamos apunta a ese sector”, explicó Carlos Chamas, encargado de la oficina.
Según la estadística que se maneja, un 90 por ciento de las situaciones termina en conciliación. “Muy pocos casos siguen por vía judicial. Procuramos sentar a las partes en la misma mesa, y que acuerden una solución”, agregó Chamas.
Entre 30 y 40 personas por día son atendidas de lunes a viernes en Defensa del Consumidor. Consultas, trámites, quejas o dudas sobre el servicio adquirido o modificado son canalizadas en la oficina, un espacio físico cedido por el municipio en la calle 11, entre avenida San Martín y calle 16.

Nueva ley.
Chamas adelantó que con la puesta en vigencia de la nueva Ley en Defensa del Consumidor las compañías de telefonía o que brindan servicio de Internet, están obligadas a colocar “una opción de baja”, que permita al usuario resolver la situación en forma inmediata y tener en 72 horas una certificación de baja de su producto por escrito. “A la gente, en especial en ciudades como la nuestra, le gusta escuchar del otro lado de la comunicación a una persona que le brinde la solución que busca. Hoy, ante un llamado a una empresa, se ofrecen un montón de opciones, que derivan a otras opciones. Igual pasa con las contrataciones vía internet. Y uno de los rasgos más novedosos de la nueva ley es que el usuario puede rescindir la contratación de un servicio por el mismo medio que utilizó cuando lo adquirió, ya sea por teléfono, en forma electrónica o similar”, explicó.
Luego agregó: “Por su parte, la empresa debe enviar sin cargo al domicilio del consumidor o usuario una constancia fehaciente dentro de las 72 horas posteriores a la recepción del pedido de rescisión. En cuanto a las garantías, se modificó el plazo de vigencia, siendo de tres meses cuando se trate de bienes muebles usados, y de seis meses en los demás casos, siempre a contar desde la entrega del bien”.
Asimismo, el peso de la ley abarca a todos los servicios públicos y, por ejemplo, si un usuario de telefonía queda sin servicio la empresa prestadora deberá devolverle el dinero de ese período.
“Nosotros notamos buena predisposición de las empresas a resolver los conflictos. Recibimos la denuncia del usuario por determinado producto, y después se la comunicamos a la compañía afectada mediante una cédula de notificación. En la audiencia tratamos de acercar a las partes. Siempre trabajamos para alcanzar un acuerdo”, dice Chamas.

“Leer bien”.
Los reclamos no sólo no abarcan la telefonía. Los planes de ahorro previo de los vehículos, también generan quejas. “Nuestro consejo, nuestra sugerencia es que ante de contratar cualquier servicio hay que leer bien, en forma total, las cláusulas del contrato. Después vienen los problemas y la solución nunca es dejar de pagar, porque si hay un contrato se debe cumplir la obligación. Nosotros tenemos las herramientas para acompañar al consumidor en su denuncia y defender su posición”, agregó.
Para Chamas, otros de los rubros que generan descontentos o incumplimientos de promociones, son las tarjetas de créditos: “Notamos un crecimiento de descontento con algunas y también hay denuncias sobre casas de cadena de venta de electrodomésticos”.

Novedad.
Uno de los aspectos destacados de la nueva legislación es que también considera como usuario a quien, sin ser parte de una relación de consumo, adquiere bienes o servicios como destinatario final y a quien de cualquier manera está expuesto a una relación de consumo. Es decir que pueda ser afectado por el mal funcionamiento de la cosa y por lo que está legitimado a reclamar por los perjuicios sufridos.
Otra novedad que introduce la nueva ley es la ampliación de la protección a todo tipo de cosas, aún las usadas, haciendo referencia expresa a la adquisición de derechos en tiempos compartidos, clubes de campo, cementerios privados y figuras afines.