Secuestran el auto de la abuela materna

(General Pico/Agencia)
La investigación para tratar de dar con el paradero de Sofía Viale (12 años), se centró en las últimas horas en el entorno familiar. El Ministerio Público Fiscal decidió de nuevo interrogar a los padres de la menor, Marcelo Viale y Gloria Noemí Ampudia, en el convencimiento que un relato más profundo de los comportamientos paredes adentro de la casa podría generar nuevas pistas.
La ampliación de los testimonios de los padres de Sofía se realizó ayer por la mañana pero no habrían arrojado claridad sobre episodios familiares que asoman incongruentes.
No fueron esas declaraciones las únicas vinculadas con la familia. La fiscalía había ordenado el viernes demorar a la abuela materna de Sofía y a su actual pareja, un hombre de Arizona, provincia de San Luis, de apellido Medina. Según una fuente ligada a la investigación, ambos nunca fueron claros sobre la actividad que realizaron el viernes que desapareció Sofía, como tampoco en las horas siguientes.
Esta falta de sinceridad creó una atmósfera de sospecha del porqué de ciertas medias verdades. La abuela de Sofía, que vive en una vivienda ubicada en el barrio Rucci de General Pico, le había señalado a la policía que junto a su pareja habían viajado ese fin de semana a la localidad de Victorica, pero eso se comprobó que no fue así: ambos estuvieron en Arizona. Esa falta de veracidad dejó una estela de dudas, que no se disiparon.
El viernes, la abuela de Sofía y su pareja fueron entrevistados de nuevo pero según trascendió sus declaraciones no aportaron datos significativos para la búsqueda de Sofía. Por la noche, ambos recuperaron la libertad, aunque las declaraciones dejaron vacíos. De acuerdo con la fuente, en la vivienda de la abuela la policía resolvió secuestrar una serie de elementos para analizar.
Ayer, antes del mediodía, en otra requisa a la casa de la abuela materna, los investigadores decidieron ser acompañados por perros entrenados a la búsqueda de personas, animales aportados por la Asociación Civil Escuela Canina para Catástrofes. Los perros en su recorrida olfatearon con insistencia algún rastro de Sofía en el vehículo utilizado por la abuela y su pareja, y de inmediato se ordenó el secuestro del automóvil, un Fiat Palio.
La fuente precisó que en todo momento la abuela y su pareja habían negado haber llevado algún sitio a Sofía en el vehículo pero los rastros por ahora indican lo contrario. Además, se habría encontrado ropa juvenil de difícil justificación para los dos adultos.

Desavenencias.
La pista familiar se ha profundizado por las desavenencias que se detectaron a pesar de ciertas negaciones. Tal cual lo reconoció el papá de Sofía, la familia estaba en ebullición desde hacía meses a partir de una denuncia judicial que lo implicaba y que generó que la hija mayor del matrimonio se alejara del hogar. Pero esa conflictividad no habría sido la única y podrían existir razones para que Sofía tomara de decisión de dejar la casa de sus padres.
El vocero indicó que Sofía habría manifestado a su entorno no familiar ciertos padecimientos que ella sufría y que le causaban molestias físicas y psicológicas. Y hasta habría revelado la idea de irse de su casa y buscar refugio entre las amistades. Presuntamente, el día anterior a su desaparición, Sofía mantuvo una ruda disputa con su hermana de nueve años, por la convivencia en la casa y la conformación familiar.
Esa conflictividad interna, y la intervención de otros adultos en ciertos asuntos, pudieron haber influido en Sofía para marcharse del hogar. Pero esa hipótesis se choca con la extensión de días sin saber nada de ella y la necesaria asistencia diaria que toda persona requiere. No se descarta que el deseo oculto de la menor de vivir en otro ambiente pudiera haber sido aprovechado por algún adulto, que terminó por inducir la fuga.
Este entramado complejo de relaciones familiares e intrafamiliares ha obligado a los investigadores a una activa consulta con profesionales de la psicología y con un equipo interdisciplinario para evaluar las declaraciones, testimonios e interpretar los silencios y las contradicciones. La larga ausencia de Sofía aumenta la angustia.

Intensa búsqueda.
La presión social en General Pico es cada vez mayor y son cientos de personas las que se han volcado a las calles para tratar de hallar a la jovencita. Policía, integrantes de la Justicia, de entidades intermedias, vecinos voluntarios, han conformado grupos que recorren los barrios. La cara de Sofía aparece en afiches pegados en casas, comercios, autos y postes. Se distribuyen en mano en las calles, plazas y espacios públicos.
De manera paralela, cada nuevo dato es analizado y ya son múltiples los allanamientos realizados en distintos puntos de la ciudad, aunque crece la sospecha en los pesquisas que Sofía pudo haber salido de General Pico el mismo viernes 27 de agosto, último día que se la vio, o durante la madrugada del sábado. En compañía de quién o quiénes es uno de los interrogantes.