Sofía Viale aún no aparece

(General Pico) – La búsqueda de Sofía Viale (12 años) comenzó en la noche del viernes y se hizo pública a partir del pasado sábado. Ya son más de cuatro días de ausencia de la adolescente que salió de su casa a vender productos caseros panificados y no regresó.
Según se pudo saber, no hubo una pelea familiar que desencadenara la huida de la menor, pero no se descarta que se haya fugado. Ayer se había planificado una marcha en reclamo de su aparición pero se suspendió. Y hubo rastrillajes en diferentes barrios de General Pico con resultados negativos.
La investigación en torno a Sofía es coordinada por el jefe de la Unidad Regional II, el comisario mayor Fabio Caimari. Y desde la Justicia interviene la fiscal sustituta Noelia Afonso. La movilización policial tuvo una importante envergadura, en la mañana de ayer en el barrio Frank Allan los efectivos de la Sección Canes recorrieron junto con la jefa de la Unidad Funcional de Género, la subcomisaria Vanina Fileni algunas cuadras entre las calles 34 y7 105. Fileni iba guiando esas operaciones. En una bolsa plástica llevaba prendas de vestir y zapatos pertenecientes a la adolescente, que eran usados para que los perros buscaran un rastro en las inmediaciones. Sobre esas tareas, la subcomisaria dijo que se estaban siguiendo todas las pistas.

Declaraciones y demoras.
Desde la Comisaría Cuarta del Menor y la Familia, la subcomisaria Silvana Ovín solicitó la colaboración de la población con datos veraces y aclaró que quienes puedan ayudar no deben temer ningún tipo de perjuicio en su contra. Sobre los operativos realizados, con búsquedas y allanamientos aclaró que se están siguiendo todos los frentes posibles para encontrar lo antes posible a Sofía.
Se sumaron testimonios de familiares, amigos, vecinos y docentes. Uno de los hechos que llamó la atención fue la demora, por algunas horas, de una de las abuelas de la menor. La mujer recibió el viernes un llamado de la policía que le solicitó su paradero y le preguntaron si había tenido contacto con su nieta.
Por motivos que se desconocen, su respuesta fue que en ese momento ella estaba en Victorica y que no sabía nada, pero efectivos de esa localidad determinaron que no estaba allí y la policía la encontró en Arizona, San Luis. Por esos entredichos la abuela de Sofía fue trasladada hasta General Pico para declarar y quedó demorada durante algunas horas.
Esta información fue confirmada por el comisario mayor Caimari. Quien también corroboró que se estima que la menor estuvo junto con alguna persona, en la noche del viernes, porque los testigos que la vieron por última vez dieron una descripción de su vestimenta que no coincide con la ropa que la adolescente llevaba al salir de su casa.

Joven tranquila.
Sofía fue descripta por su familia como una jovencita “tranquila” y que es buena alumna. Ella estudia en la Escuela Provincial de Educación Técnica (EPET) 2, y lo docentes y alumnos de la institución también fueron entrevistados por la policía.
Su recorrido el día viernes comenzó en su casa del barrio Indios Ranqueles, en la calle 29 entre 42 y 44. Desde allí salió en la tarde para vender algunos productos panificados que había hecho su mamá. Supuestamente, anduvo sola por ese sector y entre las 18 y las 19 pasó por la casa de su bisabuela, pero como le dijeron que se estaba bañando no esperó y se fue. Luego pasó por un kiosco que está ubicado en la calle 25 bis entre 38 y 38 bis.
Sofía estuvo cerca de las 20 en una casa del barrio José Ignacio Rucci. En ese domicilio vive una amiga de la jovencita que en ese momento no estaba, según dijo la mamá de la otra adolescente, y esa es la última pista segura antes de la desaparición.
A partir de entonces no se sabe qué pasó con Sofía. Se desconoce cómo llegó hasta el barrio Rucci, si recorrió casi 30 cuadras caminando o fue en algún vehículo. Su familia intentó llamarla al celular pero la menor no atendió el teléfono y luego el móvil quedó apagado.
Toda la ciudad se unió a la búsqueda de Sofía. La movilización que estaba prevista para la tarde de ayer fue suspendida, a pedido de su familia y en pos de no perjudicar la investigación. Oscar Ampudia, abuelo de la adolescente, dijo que muchos están apoyándolos, que colocan fotos de su nieta y que los vecinos están atentos para ver si hay novedades. El hombre indicó también, con tristeza, que hubo muchos llamados con información falsa y mentiras.