Solo en julio cerraron diez comercios en Eduardo Castex

RECESION

El municipio castense reconoció una baja en el pago de las licencias comerciales. También el crecimiento de la actividad informal, porque la gente “hace empanadas o pasteles para poder superar las adversidad económicas”.
El encargado del Departamento de Habilitaciones y Controles de la Municipalidad de Eduardo Castex, Carlos Maruelli, reveló que durante julio se cerraron 10 comercios en esta localidad, porque no pudieron resistir las políticas económicas aplicadas por el macrismo.
El entrevistado admitió que se percibe un aumento de las ventas informales donde los organismos estatales tienen “muchas dificultades para ejercer un control porque se elaboran comidas o pasteles o empanadas” en casas privadas. Comparó la situación comercial con la década del 90, producto de las políticas liberales que aplicaron los gobernantes desde la Casa Rosada.
“Acá en Eduardo Castex tuvimos 10 bajas (de licencias comerciales) durante el mes pasado, y después tenemos algunas personas que se quieren iniciar en una actividad comercial. Estamos percibiendo como una especie de desesperación de la gente de tratar de hacer algo, de instalar un comercio para paliar la situación difícil de los últimos meses”, dijo Maruelli. Y ejemplificó: “Hay comercios que tienen un rubro, y solicitan inspecciones para ver que rubro pueden anexar, porque no le cierran los números”.
Una situación similar ya había planteado esta semana, el director de Desarrollo Productivo de Eduardo Castex, Edgardo Saoretti, donde indicó que las actuales políticas económicas macristas afectan a los sectores comerciales y las economías regionales, donde la pérdida del poder de consumo y la apertura de las importaciones “están afectando notablemente” a las pequeñas y medianas empresas (Pymes).
“Acá nomás tenemos pymes que están afectadas por las medidas económicas del gobierno nacional”, destacó. Y puso como ejemplo la situación revelando que en la Oficina de Empleo local “recibíamos entre 5 y 7 pedidos (de trabajadores) de los empleadores locales, pero ahora llevábamos contabilizadas solamente tres solicitudes en siete meses”.
-Maruelli, ¿y cuántos comercios habilitados tenemos en Eduardo Castex?
-Tenemos una muy buena estadística donde determinamos que tenemos casi 800 negocios habilitados.
-¿Cuáles son las consultas que reciben últimamente producto de las variables aplicadas en la economía nacional?
-Piden habilitaciones para poner kioscos o ventas de masas, donde la experiencia nos permite sospechar que pueden no andar por el lugar donde se proyectan o el rubro, pero la gente pretende hacer algo para paliar la situación económica. Estamos en una situación preocupante, y en los últimos meses estoy notando preocupación en la gente para hacer algo para hacer frente a esta situación económica.
-¿Cayó la recaudación por la tasa de licencias comerciales?
-El tema recaudación no lo manejo, pero conozco que hay muchas licencias comerciales que están atrasadas en el pago. En los últimos meses se incrementó la falta de pago.
-Hace casi 50 años que trabaja en el municipio. Muchos comparan esta situación con el liberalismo del menemismo. ¿Es comparable para el sector comercial?
-En los años 90 hubo una situación muy similar, porque últimamente estuve revisando algunas estadísticas. La comparación (de gobiernos liberales) viene bien a tono. Comercialmente no creo que esta situación se solucione en forma rápida.
-¿Y aumentó la venta ambulante o la actividad informal?
-Sí, no hay dudas. Hay gente que hace viandas en la casa, que hacen las empanaditas, que hacen los pastelitos, y esto se complica de inspeccionar porque son viviendas privadas. Y es una salida económica que tienen, y quien compra sabe que se elaboran de esa manera y lo
hacen para afrontar una adversidad económica que se agravó en los últimos meses.

Empresa anuncia reorganización.
La casa de artículos para el hogar Lucaioli, empresa que tiene sucursales en varios puntos del país, publica hoy una solicitada en la que da cuenta de la crítica situación que atraviesa y que la obligó a reducir su planta permanente de empleados. En nuestra provincia hubo despidos en Santa Rosa, y en General Pico la empresa decidió cerrar la sucursal. En Bahía Blanca, donde está la casa central, 75 personas fueron despedidas, lo que motivó protestas frente a los locales de la firma.
“Con 57 años de trayectoria en el rubro, comunica a todos sus clientes, proveedores y público en general que está realizando un gran esfuerzo para atravesar la compleja coyuntura económica por la que está siendo afectada. Al tal efecto, la compañía está llevando a cabo una reorganización de sus negocios que, sin lugar a dudas, permitirá recuperar el equilibrio económico, volver a crecer y gestionar una empresa más sólida con objetivos alcanzables en el corto y el mediano plazo”, indicó la firma en el comunicado. Y concluyó: “Agradecemos a nuestros clientes, colaboradores y proveedores, por su compromiso y comprensión en este camino de recuperación que estamos transitando”.

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