Trabajadora fue reubicada en el área de Tránsito

HABIA DENUNCIADO AL RESPONSABLE DE DEFENSA DEL CONSUMIDOR

(General Pico) – El municipio piquense reubicó en otra área a la joven trabajadora Marianela Harfield, quien el mes pasado denunciara haber sido víctima de discriminación y de violencia psicológica y verbal en el área de Defensa del Consumidor, en la que se desempeñó durante los últimos nueve meses. Así lo confirmó ayer a la mañana María Ester Campos, referente local del gremio de ATE.
Semanas atrás desde la comuna se había confirmado la reincorporación de la trabajadora aunque no se había especificado el sector al que se la destinaría. Ayer a la mañana, la dirigente gremial mantuvo un encuentro con la secretaria de Gobierno del municipio local, Belén Lavechia, y confirmó que Harfield fue reubicada en el área de Tránsito.
“Empezó a trabajar en la parte de tránsito. Está ahí trabajando y para nosotros nos dio mucha tranquilidad hacer retroceder al municipio con esto del despido. Había estado despedida y nos parecía injusto lo del despido. Hay que plantarse ante ciertas situaciones y no permitir eso. Nosotros tenemos una entrevista con Belén Lavechia y vamos a preguntar cuál será su contrato. La idea de ella es que pueda ser un contrato con aportes”, dijo Campos.
Hace tres semanas la comuna informó a través de un comunicado oficial, sobre la reubicación de la joven trabajadora, a la vez que anunció que investigaría el caso denunciado.
“Se le comunicó a Harfield que continuará con la prestación de servicios en otra área municipal y que por orden del intendente (Juan José Rainone) se inició el proceso administrativo en la Oficina de Defensa del Consumidor, en función de la situación denunciada por la mencionada prestadora”, indicó.
“La Municipalidad de General Pico le informa a la comunidad que esta gestión no avala ninguna conducta violenta ni discriminatoria y que se tomaron las decisiones legales correspondientes, para deslindar las responsabilidades”, había informado la comuna.

Violencia y discriminación.
El 6 de noviembre pasado la trabajadora contó que en febrero de este año inició sus tareas en Defensa del Consumidor, que tiene sus oficinas en la Terminal de Omnibus, y que tras un mes de trabajo, empezó a sufrir violencia verbal y psicológica. También aseguró que fue discriminada por su condición sexual y que hasta le arrojaron objetos contundentes. Las acusaciones de la joven que se desempeña como monotributista, apuntaron de forma directa al responsable del área, Carlos Chamas.
Días más tarde, se llevó a cabo una manifestación a favor de la trabajadora en las puertas del municipio y hasta un escrache frente a las oficinas del sector en que se desempañaba Harfield. Tras diferencias entre la denunciante y funcionarios locales, la comuna dispuso su reubicación.