Tras la pueblada por seguridad, designaron a un nuevo comisario

TRENEL

El reclamo por inseguridad que se generó esta semana en Trenel tuvo su mayor manifestación el pasado miércoles y repercutió en la asunción de un nuevo jefe en la comisaría local. A partir de las 18 de ayer se hizo cargo de la sede policial el comisario Martín Koller por decisión de la Jefatura de la Policía de La Pampa.
El jefe de la Unidad Regional II (URII), comisario mayor José Morales, mantuvo ayer diferentes reuniones para tomar una definición por la situación que se desencadenó ante el reclamo de los vecinos por una serie de robos ocurridos en esa localidad norteña.
En horas del mediodía Morales mantuvo un encuentro en esta ciudad con el comisario Hugo Sosa, quien se desempeñaba en Trenel, y se anticipaban respuestas con respecto a la situación de reclamo. Para la tarde, ya se había definido la asunción de un nuevo comisario que antes se desempeñaba en el Comando Radioeléctrico de esta ciudad.
Por otra parte, el comisario Sosa fue reubicado en la división de accidentología de Santa Rosa.
Morales señaló ayer que cuatro aspirantes a agentes estarán reforzando el trabajo en Trenel y además se prestará colaboración desde General Pico con el fin de reestablecer la calma. El jefe de la URII apuntó a lograr resultados rápidos e indicó que en la tarde de ayer ya fueron demorados dos hombres, quienes se resistieron a ser identificados y al ser aprehendidos portaban un arma blanca y un “nunchaku”. Llamativamente esas personas habían participado de la reunión vecinal realizada el día anterior y habían atacado con sus dichos a las fuerzas policiales, explicó Morales.

Manifestación.
En horas del mediodía del pasado miércoles un grupo de vecinos se concentró frente a la sede de la comisaría de Trenel para reclamar por una seguidilla de robos ocurridos en diferentes viviendas de esa pequeña localidad que cuenta con una población aproximada a los 5.000 habitantes. Los delitos vienen ocurriendo desde la semana pasada cuando, a plena luz del día, desconocidos ingresaron a los domicilios cuando sus propietarios están ausentes.
La protesta tuvo como blanco al jefe de la sede policial, el comisario Sosa, quien aseguró que estaban investigando y que se trataba de una situación atípica en la localidad y no de una problemática permanente. El comisario dio a conocer que uno de los inconvenientes que tenían es la falta de personal para poder realizar controles y patrullar.
El conflicto también fue abordado por el intendente de la localidad, Juan Silva, quien coincidió con la preocupación de los vecinos. El jefe comunal aseguró que la falta de agentes ha sido motivo de distintos reclamos ante el gobierno provincial pero no ha tenido respuestas. Silva confirmó que hay momentos en los cuales la comisaría está cerrada porque los efectivos son pocos y si salen por una presencia no queda nadie en la sede policial.