Tres jóvenes condenados por abusar de adolescente

(General Pico) – La jueza de control Paola Loscertales, en el marco de un juicio abreviado, condenó ayer a la pena de tres años de prisión de efectivo cumplimiento a un joven (22) albañil de una localidad del norte provincial, imputado en una causa de abuso sexual que tuvo por víctima a una menor de edad. La magistrada determinó que el acusado fue el autor de un abuso sexual con acceso carnal agravado por el aprovechamiento de la inmadurez sexual de la víctima, y le unificó la pena con la condena de un año en suspenso, que le había impuesto en abril de 2013, el juez de audiencia Carlos Pellegrino, por el cargo de abuso sexual simple y amenazas simples.
En el marco de esta causa, tras el acuerdo presentado por el fiscal Alejandro Gilardenghi y por el defensor Alejandro Caram, la magistrada condenó a tres años de prisión en suspenso a otros dos jóvenes, de 20 años, a quienes les impuso reglas de conducta por el término de tres años.
La causa se inició a partir de la denuncia que radicó el 9 de junio de este año la madre de la damnificada, una adolescente de 14 años, en la comisaría de una localidad del norte provincial. La mujer denunció que su hija mantuvo relaciones sexuales con un joven en un predio recreativo de la localidad, tras haber concertado una cita a través de la red social Facebook.
Al día siguiente de denunciado el hecho, se formalizó la Investigación Fiscal Preparatoria, a los tres sospechosos, por la presunta comisión de delito de abuso sexual con acceso carnal por aprovechamiento de la inmadurez de la víctima.

Fundamentos.
El hecho quedó acreditado a partir del testimonio de la madre de la víctima, del testimonio del efectivo policial que tomó la denuncia, de la entrevista que se le realizó a un hermano menor de la damnificada en Cámara Gesell, del informe pericial psiquiátrico que elaboró Marcos Koncurat, y del testimonio de la menor, quien aseguró que “en ningún momento fue coaccionada”. La psicóloga que la entrevistó arribó a la conclusión que su relato es creíble, y de la pericia que le realizó a la jovencita se desprende que durante su niñez ha sufrido hechos abusivos por parte del padre de su hermana, y que denota “una importante inmadurez afectiva”.
La jueza determinó que las calificaciones legales acordadas por las partes, eran correctas, puesto que los acusados se aprovecharon de la inmadurez sexual de la víctima para concretar los hechos.