Una empleada del hospital de General Pico denunció agresiones

TRABAJADORES DE LA SALUD SE SOLIDARIZARON CON UNA APLAUDIDA

La vecina Paula Tittarelli, recepcionista de la Guardia del Hospital Gobernador Centeno, denunció en la tarde del pasado martes a la esposa de un paciente luego del ataque sufrido cerca de las 14. Ayer sus compañeros e integrantes de ATE hicieron una aplaudida en reclamo de lo sucedido.
La empleada del hospital radicó su denuncia en la Comisaría Tercera y según el registro policial se constataron lesiones leves certificadas por un médico como consecuencia de la agresión sufrida. La víctima aseguró que fue abordada por la espalda cuando la mujer la tomó por el cabello, comenzó a insultarla y le dio golpes de puño en la cara.
Según el testimonio de la víctima, corroborado por un compañero de trabajo, la esposa del paciente llegó después de las 10 y solicitó que su marido fuera atendido. Entonces Tittarelli le informó que la Guardia estaba complicada y además la afección del hombre, una especie de funículo, no era una emergencia y demandaría esperar. La mujer aceptó esa demora y llenó los documentos necesarios, pero después de más de una hora de aguardar se comenzó a molestar y empezó a insultar a la recepcionista. Cuando Tittarelli estaba por retirarse del edificio, e iba hacia la puerta, se produjo la agresión. La violencia del caso fue tal que entre varias personas debieron intervenir para detener a la agresora.
En consecuencia, la presunta agresora fue identificada en el lugar y notificada en relación a la causa. No fue demorada porque es una persona que reside en esta ciudad y además estaba cuidando de su bebé cuando ocurrió el hecho.
Desde el hospital se analizó a partir de esta situación la incorporación de personal de seguridad en forma permanente en la Guardia. El centro de salud posee algunas cámaras de vigilancia y además tiene contratado un servicio de seguridad privado. Ahora se plantea la posibilidad de que haya un efectivo policial en cumplimiento de adicionales en el mismo sector.

“La violencia es habitual”.
Más de 50 personas se reunieron ayer frente al ingreso de la Guardia en apoyo a la trabajadora agredida. En ese marco, Tittarelli dijo: “Ojalá que esto se resuelva porque nos tienen que cuidar. Nosotros estamos trabajando para los pacientes y las determinaciones que tomamos son guiadas, no es que nosotros decidimos. Con lo que pasó ayer, yo consulté antes y le indiqué a la señora los pasos a seguir. No era de gravedad lo que tenía el esposo y podía haber ido a un consultorio pero no quiso”.
La mujer confirmó que la llamaron los directivos del hospital y supone que ahora tendrán presencia policial permanente.
“La violencia es habitual, por ahí en otro nivel porque es verbal. Uno lo deja pasar porque en ese momento nunca pensás que vas a salir y te van a pegar”, explicó la empleada. Y agregó que se está “naturalizando” una agresividad que no corresponde, además después se debe atender igual al paciente.
Tittarelli señaló que a veces llega gente que incluso rompe las instalaciones descuidando un servicio que es abierto y gratuito. “No se puede trabajar así, se maneja un nivel de tensión terrible en las guardias”, señaló.
“Hoy es un día muy doloroso para nosotros”, dijo Yanina Hernández (ATE) en la concentración. Y recalcó que la población debe saber entender lo que es una guardia de urgencias. “A veces la gente viene con una mochila muy pesada, pero todos somos empleados acá y es muy doloroso que a un compañero hoy le toque la agresión física”, afirmó.
Hernández pidió a los piquenses y a los pacientes de los pueblos vecinos que no los maltraten y sepan comprender cuando los doctores no pueden atender porque están en una urgencia. La gremialista manifestó que la situación de agresividad es constante y no puede ser que se limite la seguridad a pocos días, teniendo en cuenta que otros centros como el Hospital Lucio Molas cuentan con presencia policial las 24 horas.

No abusar del servicio.
En el mismo sentido, se expresó luego la médica Luciana Libois, que se desempeña en la Guardia, y afirmó que ante este tipo de hechos los trabajadores deben denunciar, movilizarse y hacerse escuchar por la sociedad. También indicó que la gran cantidad de personas que van al hospital genera a veces que deban esperar para ser atendidos, y en ese sentido los vecinos deberían optar por las sedes barriales de salud que pueden dar la misma cobertura pero acuden al Centeno por una cuestión de comodidad.
Una de las trabajadoras que se desempeña en el SEM, Marta Aime, se refirió a la necesidad de que la población no abuse del servicio y realmente considere las emergencias. Además, afirmó que la atención de personas que han ingerido alcohol y aquellas que son agresivas representa un gran riesgo en su labor diaria.